La Enfermedad Mental y el Delito

El enfermo mental no decide estar enfermo y tampoco decide dejar de estarlo. El enfermo mental necesita, requiere, atención psiquiátrica.

Para uso forense Rachlin (1984) describió dos categorías de condiciones mentales: exculpatorias (Psicosis, alteraciones de la lucidez de la conciencia) y no exculpatorias (trastornos de personalidad).

Entre prisioneros se ha encontrado que el control de los impulsos es pobre, también se han encontrado antecedentes importantes como: separación de los padres, alcoholismo en la familia sobre todo entre los padres, violencia en la familia y en el entorno.

La presencia de alucinaciones auditivas imperativas ha sido descrita; Rogers (1990)  encontró esta manifestación en 5,8% de delincuentes que fueron evaluados por insania y obedecieron a ellas al delinquir. En la mitad de los que fueron evaluados por presentar  alucinaciones estas habían sido imperativas.

Se ha encontrado relación importante entre crímenes violentos y esquizofrenia, abuso de alcohol, abuso de drogas. La combinación de estas patologías en una misma persona resulta de alto riesgo para conductas violentas y criminales, con mucha frecuencia dirigidas a los familiares. Los familiares biológicos de esquizofrénicos también presentan una tendencia incrementada a padecer la enfermedad y a conducta violenta.

 En derecho penal es importante la responsabilidad criminal. En ocasiones el trastorno bipolar es olvidado. Este trastorno puede afectar a la capacidad de decisión dentro del espectro contemplado por la ley, especialmente cuando los síntomas maníacos y psicóticos están presentes.
Síntomas psicóticos importantes: ideación de perjuicio y vivencias de pasividad/influencia corporal e inserción del pensamiento (síntomas de amenaza y control externo), son predictores importantes de violencia y tienen implicaciones médico-legales determinantes (Gómez-Durán E.L. 2010).
Link y Stueve señalaron un grupo de síntomas especialmente asociados a violencia, describen, la creencia delirante de peligro inminente causado por otros y toma de control de los pensamientos, sentimientos, movimientos y acciones, por fuerzas externas mediante control/inserción del pensamiento o pasividad corporal (Link B.; Stueve A. 2010).

La prevalencia de enfermedad mental en la población carcelaria en EEUU es más alta que en la población general. Existe consenso en que la población carcelaria sufre de problemas de salud mental más severos y más frecuentes que la población general. El 26% de los estadounidenses adultos han sufrido un trastorno mental el año pasado, cuando se refiere a trastornos severos son sólo el 6%. El Bureau Of. Justice Statistics reporta que entre 40% a 60% de individuos encarcelados sufrieron de un trastorno mental el año pasado. Enfermedad mental severa entre 10 a 54%.
Steadman y otros indicaron que 14,5% de hombres y 31,5% de mujeres encarcelados en Mariland y NY experimentaron de forma corriente enfermedad mental severa. En EEUU hay al menos 3 veces más personas con enfermedad mental en prisión que en los hospitales de salud mental.
En un estudio de 96 pacientes ambulatorios con esquizofrenia se encontró, que 59% tenían historia de arresto. Usuarios de servicios de Veterans Administration encontraron, que 25% de pacientes con diagnóstico dual (enfermedad mental y abuso de sustancias) tenían historia de encarcelación sobre un período de tres años. El autor piensa que en NY la rata de justicia criminal comprometida en la población psiquiátrica general es subreportada en pacientes ambulatorios que consultan a emergencia. Existe una falla de conocimiento en la comunidad de psiquiatras acerca de asuntos forenses y tratamiento.
Un porcentaje creciente de pacientes experimentan el estrés extremo de encarcelación, una experiencia que expone a trauma significativo, que puede empeorar su condición psiquiátrica (Bret S. 2011).

El comportamiento delictivo en el trastorno bipolar puede estar relacionado con trastornos por consumo de sustancias, trastornos de personalidad, otras comorbilidades potencialmente relacionadas con la impulsividad.
Una historia autoreportada de conducta delictiva, está relacionada con síntomas de trastorno antisocial de la personalidad, un curso recurrente, con predominio maníaco de la enfermedad, independiente del estado clínico actual (Swazen A. y otros 2011).

 

En diversos estudios se ha demostrado que los trastornos de personalidad (TP) representan un riesgo clínico significativo para las conductas violentas. Los síntomas de los TP, paranoides, narcisistas y antisociales correlacionan de forma significativa con la violencia.
El común denominador de la violencia asociada a los TP, salvo excepciones como la psicopatía, es la ira. Esta emoción se expresa con rabia, resentimiento o irritabilidad. Se puede considerar a la ira como parte de la respuesta neurofisiológica ante una amenaza o daño percibido. La asociación entre TP, consumo de drogas y violencia, está fundamentada.
La prevalencia de los TP en la población forense y penitenciaria es elevada.
El gobierno británico en 1983 introdujo el concepto “Trastorno de la Personalidad Grave y Peligroso (DSPD) para pacientes con los siguientes criterios: a) Probabilidad alta de cometer un acto delictivo. b) Relación posible de causalidad entre TP y el riesgo de violencia. c) TP grave.
Con frecuencia se produce una psiquiatrización del comporta miento criminal, y los TP pueden confundirse con las simples acentuaciones de rasgos de personalidad como consecuencia del procedimiento penal o de la permanencia en prisión. Además en estas poblaciones acontecen procesos de simulación-exageración que distorsionan los resultados.
Se debe estar consciente de las siguientes realidades: 1) La mejoría de las personas con TP no son repentinas ni lo han sido nunca. 2) Muchas personalidades anormales son más bien víctimas propiciatorias que delincuentes. 3) Ningún TP está asociado necesariamente a conductas violentas de forma permanente. 4) Desde un planteamiento psicodinámico y motivacional, un TP no explica por si solo la conducta violenta.

Al analizar la relación entre un TP y la conducta violenta se deben tener en cuenta otras variables, como ejemplo el tipo de agresión. Los psicópatas están más implicados en actos de violencia instrumental en busca de un beneficio concreto. Los psicópatas tienen una gran falta de resonancia emocional, carecen de afectos, de emociones y de sentimientos. Saben lo que es bueno y lo que es malo, pero no lo sienten, saben lo que hacen sin sentimientos de culpa. La peligrosidad es elevada (Erbes E., Echeburúa E. 2010).

El concepto de psicopatía ha venido experimentando una metamorfosis terminológica. Se ha comenzado a hablar de los psicópatas criminales y de los psicópatas integrados.
El carácter antisocial de la personalidad y conducta se observa en cualquier tipo de delincuentes sean o no psicópatas.
No todos los psicópatas son delincuentes ni todos los delincuentes son psicópatas.
Psicópatas integrados: individuos psicopáticos que, sin ser delincuentes logran triunfar en profesiones socialmente bien consideradas.
Dos son los rasgos distintivos de una personalidad psicopática:

  • Una incapacidad para responder emocionalmente ante situaciones en las que se esperaría alguna respuesta tratándose de una personalidad normal.
  • Una irresistible tendencia a actuar impulsivamente.

De estos dos rasgos distintivos generales se derivarían otros rasgos secundarios: agresividad, ausencia de sentimientos de culpa, falta de motivación o pulsión positiva, no influenciabilidad por  temor al castigo.
Tres subtipos de psicópatas: clásico o prototípico, manipulador, macho (Pozueco Romero J.; Romero S.; Barquero N. 2011).

 

 

La personalidad narcisista  puede llevar a la aparición de rabia criminal cuando son frustrados o reprimidos.

Reacciones disociativas, al estar la conciencia alterada  pueden llegar a presentar agresividad.

El delito del psicótico representa una manifestación de enfermedad, sin embargo,  en algunos  casos es difícil precisar  la no responsabilidad de sus actos.

El trastorno mental transitorio es una alteración producida por la acción de un agente externo, que perturba el examen mental de una persona quien con frecuencia puede presentar   trastornos mentales en sus antecedentes personales.

Los enfermos depresivos así  como los que presentan ideas delirantes místicoreligiosas  pueden autoacusarse de delitos por los que esperan ser castigados

Los que presentan ideas delirantes persecutorias  denuncian su situación de víctimas, algunos  se convierten en litigantes frecuentes. Estos enfermos pueden representar  peligro ya que pueden hacer “justicia”  con sus propias manos.

Una cantidad pequeña de  esquizofrénicos son privados de su libertad por crímenes violentos.  Algunos crímenes violentos son realizados por pacientes psiquiátricos, destacan esquizofrénicos y  consumidores de  drogas de uso legal o ilegal. Esquizofrénicos con problemas de abuso de sustancias psicotrópicas  tienen un riesgo incrementado para la criminalidad.

La conducta criminal en personas que desarrollan trastornos mentales puede presentar las primeras manifestaciones en la adolescencia, antes que el trastorno mental sea  diagnosticado.

Algunas enfermedades  (sífilis, paludismo, meningitis, encefalitis, traumatismos craneoencefálicos, desnutrición) alteran la conducta de las personas, en algunos casos se presentan manifestaciones psicóticas que   recuerdan la clínica esquizofrénica.

LOS ESTADOS AFECTIVOS Y SU INFLUENCIA EN LA IMPUTABILIDAD (Ms.C Graciela García González. Lic. Yuniel Pineda Fernández).

EXORDIO:
“Juzgar al hombre sin comprender sus móviles,  las poderosas fuerzas que mueven las profundidades de su psicología es una grave forma de inequidad, de allí que la premisa fundamental de la justicia sea el conocimiento de los resortes motivacionales de la acción.”

Entre los estados de la afectividad se encuentran el estado anímico, el sentimiento, la emoción, la pasión, la ira, el dolor, el miedo, los celos, la soberbia,  etc.; pero suelen dividirse esencialmente  en emociones, sentimientos y pasiones, así como en estados afectivos normales y patológicos. (“Gómez López, J.O. 1995)

Juan Betta, (Betta, J.1972) en su Manual de Psiquiatría plantea: entre el pensamiento y la acción se interpone lo afectivo, moderando o estimulando los actos.  Según la ciencia psicológica, la emoción: “Es un estado interno que no se puede observar ni medir directamente, pero que se acompaña de reacciones somatoviscerales  importantes; generalmente las emociones son internas y de poca duración. Cuando la emoción no corresponde a la intensidad del estimulo se habla de afecto inapropiado como ocurre en los estados de ira e intenso dolor. La emoción provoca cambios profundos en el modo de ser del sujeto. La reactividad  afectiva  varía de individuo a individuo.”(Hoyos Botero, C. 1999)

Gómez López (1995) plantea: “Las emociones son vivencias más o menos súbitas que se producen en el tono humoral de una persona pudiendo ser de agrado o desagrado. Son fugaces, intensas y aparecen en los primeros momentos ante estímulos internos o externos, sin que se tenga pleno dominio respecto de su aparición.”

Las pasiones: Otro estado afectivo importante es el caracterizado por las pasiones entendidas como estados  intelectualizados que se distinguen por  persistencia hasta permanencia.

Las pasiones pueden ser el fruto o no de una anomalía psíquica que produce en el individuo una ligera  reducción de la conciencia, ya que éste le presta mayor atención  al objeto de su pasión que al resto de las cosas que lo circundan. Enrique Moychet (1952) en su obra “Tratado de las Pasiones” plantea, “la pasión no agita transitoriamente a la persona, sino que transforma su conducta y la lanza por un tiempo más o menos largo en la senda de la creación o de la devastación, como el amor y el odio.”

Según la Psiquiatría y otras ciencias afines, las pasiones forman parte de la esfera afectiva, la que conjuntamente y en estrecha interconexión con la volitiva e intelectiva, conforman la personalidad del individuo. (Palomo del Arco A., 1995).

Dentro de los estados pasionales de mayor relevancia para el derecho penal se encuentran los celos.

Según Gómez López (1995),  los rasgos distintivos de las emociones y las pasiones son:

       El desenfreno de los procesos inhibitorios como consecuencia de la detención del dominio de la conducta racional.

       Existencia de ambivalencia en estos estados afectivos, pues de uno se puede pasar a su contrario, con sus necesarias consecuencias.

       En ellos puede darse, lo que en el vocabulario técnico psicológico se conoce como el fenómeno  de la “regresión”, lo que equivale a volver a vivenciar  en retrospectiva la situación que desató el estado afectivo.

       En ambos pueden manifestarse características muy peculiares tanto en la esfera corporal como psíquica del sujeto en cuestión.

       Determinados estados afectivos, sobre todo los referidos a las emociones, se destacan por la posibilidad de ser trasmitidos a otras personas, debido a que los sujetos aislados generalmente pierden su individualidad cuando integran una multitud.

       Si bien estos pueden ejercer una gran influencia sobre la voluntad, generalmente no originan un estado de inimputabilidad.

Recuérdese que: “Los factores  emocionales pueden ser uno de los motivos de la conducta, pero la cuestión de la regulación de la actividad humana en conjunto no se decide solamente por las emociones” (Rubinstein J L 1982).

  TRASTORNOS DEL CONTROL DE LOS IMPULSOS

EL IMPULSO Y OTROS TRASTORNOS PSIQUIÁTRICOS

Impulsividad: latín impulsus que significa golpear o empujar.

Conjunto de conductas caracterizadas por el corto tiempo de reacción. La no previsión de las consecuencias. La ausencia de motivación conciente.

En la actualidad se consideran impulsivos aquellos actos efectuados  sin deliberación o reflexión y bajo la influencia de una presión que limita la voluntad del sujeto,
El control de los impulsos es nuestra habilidad para manejar nuestros apetitos o emociones.

Dagonet (Haro Gonzalo y otros 2004) definió las impulsiones  como actos irresistibles e involuntarios, que se imponen ellos mismos sobre la mente, denominó la enfermedad como folie impulsive, que incluía fobias, tendencias homicidas, tendencias suicidas, comportamiento maníaco, preocupaciones hipocondríacas y convulsiones epilépticas. De este modo describía a estos enfermos por la presencia de impulsiones violentas e irresistibles, que podían ser primarias o, por el contrario, derivadas de delirios, alucinaciones o emociones, pero que en cualquier caso daban lugar al fallo de la voluntad.

Monroe  (Haro Gonzalo y otros 2004) orientó la impulsividad  en términos de furia y agresividad expresados por comportamientos homicidas, suicidas o agresiones sexuales.

Impulsividad: se refiere a  conductas que pueden ser agresivas, no premeditadas y no siempre desencadenadas por la víctima, que evidencian una alteración en los sistemas de control biológico, psicológico y social, que permite que la  agresividad se origine y se manifieste de manera inmediata sin medir las consecuencias  del ataque hetero y/o autodirigido. Esto puede suceder en los actos de automutilación y en los intentos de suicidio. Implica la existencia de un componente biológico, la pulsión, que no puede ser controlado de forma eficaz.

El trastorno límite o borderline de la personalidad nos dice la CIE 10 que tiene características de inestabilidad emocional como la personalidad de tipo impulsivo, donde hay ausencia del control de los impulsos con frecuentes explosiones de violencia. La imagen de si mismo, los objetivos y preferencias internas (incluyendo las sexuales) a menudo son confusas o están alteradas. La facilidad para verse implicado en relaciones intensas e inestables puede causar crisis emocionales repetidas y acompañarse de una sucesión de amenazas suicidas o de actos autoagresivos (aunque estos pueden también presentarse sin claros factores precipitantes).

 

 

LA VIOLENCIA

Llamamos violencia a la conducta destructiva que puede resultar de un tono de humor como la ira; conlleva odio, agresión, hostilidad, furor;  es la acción ejercida por una o varias personas en donde se somete de manera intencional al maltrato, presión, sufrimiento, manipulación, u otra acción que atente contra la integridad tanto física como psicológica y moral, a cualquier persona o grupo de personas  (Violencia-Wikipedia). (www.es.wikipedia.org/wiki/violencia).

La violencia y la represión pueden conducir a profundas perturbaciones en el lenguaje y en los significados culturales que conforman la vida diaria de la gente, que se adaptan a lo ordenado por los más violentos.

John Gultang (politólogo noruego) estudioso de la paz y los conflictos armados diferenció tres tipos de violencia:

Violencia directa: Violencia física, hiere o mata.

Violencia estructural: Agrede a un colectivo desde la  estructura política o económica. El sistema causa hambre, miseria, enfermedad e incluso muerte a la población.

Violencia cultural: Legitima la utilización de los instrumentos de la violencia, puede aceptar la violencia en defensa de la fe o la religión, justifica guerras santas o atentados terroristas (Violencia-wikipedia).

La mujer como víctima:

Abuso (violencia) físico: uso de la fuerza física, cotidiana u ocasional, puede terminar en suicidio u homicidio. Invasión del espacio físico de la  persona de dos maneras
a) Contacto directo con el cuerpo  mediante golpes, empujones, abuso (violencia) sexual, violaciones vaginales, anales,  bucales, tocamientos. Se puede acompañar de  violencia verbal.  
b) Limitación de movimientos mediante encierro,  uso de armas para amenazar, lesionar, o matar.
El abuso físico siempre se acompaña de daño psicológico

Abuso psicológico: (violencia emocional) El objeto es destruir los sentimientos y la autoestima de la mujer, se le hace  dudar de su propia realidad y se le limitan los recursos para sobrevivir.
Factores que influyen: emocionales, económicos, sociales. La mujer dominada por el varón, insultos, (violencia verbal), uso de palabras o gritos para causar daño; recurrir a la difamación,  la calumnia,  la injuria, la humillación, en privado o en público; alienación, vejaciones, crueldad mental,  desprecio, intolerancia, castigos o amenazas de abandono. Puede traer como consecuencias  la depresión y  el suicidio.
El abuso psicológico puede ser tan sutil que resulte difícil de demostrar.

Características del agresor: Celoso, agresivo en la casa, bueno con otras personas, agresivo con los hijos por travesuras, creció en familia donde vio abuso, más violento cuando la pareja está embarazada o da a luz, tendencia a negar el abuso, presiona a la pareja para que se vaya y luego regrese, egoísta, machista, amenazante, ha tenido problemas con la ley, temperamento explosivo, culpa del abuso a la pareja, proyecta sus errores en la compañera, no asume la responsabilidad de sus acciones, niñez mala, problemas económicos, ingiere alcohol o fuma, abusa verbalmente,.

“En años recientes ha cobrado auge una forma de explotación mediante la cual los parientes del novio demandan grandes sumas a la familia de la novia, representadas por bienes materiales, algunas veces hasta por años después de la celebración del matrimonio. Si los bienes solicitados no se entregan, la situación puede tener un desenlace fatal: la mujer puede suicidarse o ser asesinada por su familia política. La forma más común de “dote de muerte” es la incineración de la novia.

La violencia contra las mujeres puede tener su origen en  políticas de estado  o en prácticas culturales basadas en antiguas tradiciones. Avances  médicos como la amniocentesis y la ultrasonografía se emplean cada vez con mayor frecuencia para determinar el sexo del feto, con el propósito de practicar abortos selectivos si se detecta que es del sexo femenino. En China los abortos involuntarios se han utilizado como una medida para hacer cumplir la política del “hijo único”.  Las mujeres con embarazos no autorizados han sido secuestradas hasta consentir  el aborto, o han sido arrestadas por haber cometido la trasgresión de estar embarazadas y luego obligadas a someterse al procedimiento de interrupción del embarazo. El aborto involuntario está siendo substituido por la esterilización forzada como método de elección para cumplir con las cuotas de nacimientos.

Según informes de diversas partes de Asia, el infanticidio femenino  ha aumentado progresivamente en años recientes. El infanticidio femenino es un caso extremo de abuso contra las mujeres. Es también importante reconocer los efectos de esa práctica en la salud mental de las madres y otros familiares. Este infanticidio puede considerarse como una forma  de violencia doméstica en la que las mujeres son víctimas por partida doble.

Una de las tradiciones culturales más combatidas es la  “mutilación genital femenina”, es practicada por la madre o por mujeres adultas en las niñas como parte de un rito de iniciación,  varía desde la resección de la punta del clítoris hasta la infibulación en que se extirpa todo el clítoris, los labios menores,  parte de los labios mayores,  se suturan los tejidos restantes dejando sólo una pequeña abertura para permitir el pasaje de la orina y la sangre menstrual.

La prostitución involuntaria  o “esclavitud sexual femenina” tiene una larga historia. En su forma actual comprende al secuestro de mujeres engañadas con la promesa de trabajo o matrimonio” (Organización Panamericana de la Salud 1997)

El riesgo de que un hombre mate a su pareja o expareja es 67% más alto al día siguiente de un primer asesinato y hasta un 30% más elevado cuando se han cumplido diez días del primer crimen, según un estudio del que se desprende que existe un “patrón de concentración” de homicidios de violencia de género (sexo) en España, que no se da por azar, sino que se produce un “efecto de imitación” que podría estar motivado por la información que se publica sobre cada caso.
El bioestadístico Juan de Dios Luna de Castillo plantea que existen dos tipos de efectos, el de “precipitación” o “paso a la acción” de quien ya ha decidico matar y recibe el último empujón por una “información previa” y el que no ha decidido aún pero comete el crimen a los días. La imitación se da hasta en el modus operandi. El elemento común, la comunicación de los medios (aprendizaje vicario) (Luna de Castillo 2011).

 

 

Manifestaciones de la violencia:

Violencia doméstica, con cónyuge y/o los niños. Puede hacerse cotidiana.

Violencia política, surge de grupos organizados casi siempre armados que están o no en el poder. El estilo violento del ejercicio político. Puede hacerse presente el nepotismo institucional.

Violencia socioeconómica, Pobreza, marginalidad, desempleo, subempleo, falta o desigualdad de oportunidades de acceso a la educación y la salud.

Violencia cultural

Violencia delincuencial, ésta puede ser consecuencia de la violencia socioeconómica. Robo, estafa, narcotráfico. Ruptura de reglas sociales para vivir en grupo. Persigue el éxito “fácil”.

Algunas causas de la Violencia:

Alcoholismo

Pobre control de los impulsos

Drogadicción

Algunas consecuencias de la Violencia:

      a) vulnerabilidad a enfermedades

      b) homicidios

      c) lesiones durante el embarazo o abortos

  • embarazos no deseados

 

Consecuencias Psicológicas y/o psiquiátricas:

      a) suicidio en mujeres golpeadas o agredidas sexualmente

  b) mujeres deprimidas, ansiosas, trastornos de estrés postraumático, fatiga crónica, insomnio, pesadillas, trastornos alimentarios, alcoholismo y/o drogadicción.

  c) niños, daños similares a los que presentan las mujeres, pérdida de autoestima.

  • Sentimientos referidos por violencia o abuso sexual en mujeres, niñas, niños: temor, culpa, desvalorización, odio, vergüenza, depresión, asco, desconfianza, aislamiento, marginalidad, ansiedad, se sienten diferentes.

Entre las secuelas personales de la violación está el trauma emocional, la depresión, el embarazo, las enfermedades de transmisión sexual como la producida por el VIH. El contagio de enfermedades venéreas puede ser considerado una forma de violencia contra las mujeres, resultado de la falta de control sobre su sexualidad. Cuando los maridos se infectan acusan  a sus esposas.

www.es.wikipedia.org/wiki/violencia
Son predictores  de que existe la posibilidad de conducta  violenta  en una persona:

1) El consumo  de alcohol.

2) Historia de actos violentos anteriores.

3) Historia de haber sido víctima de  abuso en la niñez como castigo intenso y severo.

4) El consumo de algunas sustancias psicotrópicas legales (alcohol) o ilegales (fenciclidina u otras). Los estados de abstinencia en personas adictas también se pueden acompañar de conductas violentas.

La violencia o el abuso sexual sufridos por  un niño  pueden ser  precursores de depresión y suicidio en la infancia, la adolescencia, o la adultez. Tanto el mal uso de sustancias como la conducta suicida están relacionados en muchos casos con una historia de agresión.

El estudio de la violencia  obliga a la participación de una amplia gama de disciplinas tales como: sociología, antropología, medicina, psiquiatría, fisiología, psicología, derecho, política, educación (onda salud.com).

 Las guerras, los conflictos armados y la represión estatal han dado origen a problemas sociales y económicos que afectan el bienestar de la humanidad. Los gastos en armamento constituyen una carga para la economía.  Según organizaciones para los derechos humanos,  en 62 países hay plantadas entre 85 y 90 millones de minas terrestres, esto amenaza la vida e inutiliza grandes extensiones de terreno.  La pérdida de vidas, la desintegración de las familias, el desplazamiento de las poblaciones, la destrucción de las instituciones sociales, tienen efectos psicológicos y/o psiquiátricos. Se encuentran entre otros miedo, sentimientos de culpa, ansiedad, odio,  tristeza.

El secuestro es una forma de violencia que se ha ido incrementando a través del tiempo en Venezuela. Toda la familia sufre las consecuencias del secuestro,  el proceso normal del duelo no puede realizarse, la familia puede ser víctima de anomia social, desorganización, marginación y aislamiento. Entre los síntomas comunes observados en hijos de desaparecidos están: retraimiento, depresión, miedo, trastornos del sueño, trastornos de la palabra,  de las funciones digestivas, conductas regresivas y bajo rendimiento escolar. Los cautivos corren alto riesgo de trastornos psiquiátricos como: ansiedad, depresión, ideas suicidas, disfunciones cognoscitivas,  trastornos psicosomáticos; después de estas experiencias la vida puede estar marcada por dificultades sociales, depresión y trastornos del sueño.

www.educar.org/artículos/violencia.asp
Estudios  sugieren que agresores y sus víctimas sufren de varios problemas emocionales, que incluyen depresión y tendencias suicidas. Un estudio realizado en Finlandia con 16.410 estudiantes revela lo siguiente, (British Medical Journal Fitakerttu Kaltia Heino. Universidad de Tempre) el pensamiento suicida que es común entre los chicos víctimas, tiene mayor prevalencia entre los agresores, 44% de chicas violentas y el 23% de los chicos violentos padecían depresión. 26% de las chicas víctimas y 16% de los varones víctimas sufrían depresión.

En un estudio sobre 3.818 niños australianos,  entre 11 y 15 años de edad, fue encontrado que la mitad de los niños abusadores también eran abusados. Los abusadores y los abusados tenían el perfil psicológico más pobre.

Gran cantidad de abusadores eran fumadores; muchos padecían síntomas psicosomáticos: cefalea, dolores abdominales, tristeza, problemas para dormir. Los niños calificados como víctimas alcanzaron niveles más altos de soledad.

La Dra. Susan Lamber de la Universidad de Carolina del Sur, dice que los chicos violentos que además han sido víctimas podrían sufrir de déficit de atención e hiperactividad, lo que explica la irritabilidad.

Un estudio en Suecia de 644 pacientes enfermos mentales demostró que los esquizofrénicos cometían crímenes violentos cuatro veces más que la población general. Las condenas criminales en esquizofrénicos hombres era el doble  que con otras enfermedades mentales,  las mujeres eran culpables de crímenes violentos en mayor número que los controles. Los esquizofrénicos hasta un año después del alta  fueron violentos 9%, los depresivos 19%, los bipolares 15%, los que abusaban de drogas 29%, personalidades psicopáticas antisociales 25%.  Los esquizofrénicos tienen mayor riesgo de conducta violenta que los controles.

Hodgins en Suecia siguió durante 30 años una cohorte de población,  demostró que aquellos individuos que llegaban a ser enfermos mentales,  tenían cuatro veces más comportamientos agresivos, y que esta cifra era 27 veces mayor en esquizofrénicas.

En Finlandia, Tillhonen y col  siguieron desde el nacimiento una cohorte de 12.058 individuos, el riesgo de acciones violentas entre esquizofrénicos hombres era 7 veces mayor que en los controles. El consumo de drogas en esquizofrénicos aumenta sustancialmente el nivel de violencia.

www.observatoriodemedios.org.ve/decs/violencia.doc
La violencia social o humana posee una serie de características que es importante destacar:

La violencia naturalizada conduce hacia una pérdida de la sensibilidad colectiva en torno a la pasión destructiva en todas sus modalidades. La violencia banalizada se va desvistiendo paulatinamente de su carácter de excepcionalidad, sus límites comienzan a desdibujarse y desaparecen de la sociedad los criterios para medir y evaluar el fenómeno en su dimensión real.

Un contexto sociocultural que la legitima, la naturaliza,  la banaliza; el hombre entonces es educado, adiestrado y acostumbrado en y para la violencia. La violencia de carácter contextual, que da origen a “culturas de violencia” o a “territorios socioculturales” de violencia y patrones nacionales y regionales de violencia. Cuando el grupo social utiliza un tipo de raciocinio que admite la violencia como instrumento para resolver diferencias, para satisfacer necesidades, y para solucionar conflictos, es que estamos ante una “cultura de la violencia”. Existen patrones y formas de relación que aceptan agresiones contra las mujeres, niños, y ancianos, como expresiones de asimetrías legitimadas culturalmente, en estos segmentos de población se descargan tensiones y frustraciones acumuladas en la lucha por sobrevivir.

La violencia presenta una relación estrecha con las estructuras de poder y además con la tecnología del poder: los objetos, las armas, los valores, las imágenes, el ritual y los conceptos. En toda sociedad existen cuerpos represivos. La participación de los cuerpos de seguridad en  hechos delictivos ejemplifica perfectamente esta relación estrecha de la violencia con las estructuras del poder. La Defensoría del Pueblo y la Organización PROVEA registraron entre 2003 y 2004 más de un centenar de casos de violación del derecho a la vida por parte de organismos de seguridad regionales. La violencia sociopolítica ejercida por los aparatos represivos del estado.

La violencia representada es aquella discursivamente manejada por los medios de comunicación, aquella que estos medios reproducen y manejan como mercancía.

La violencia anómica, corresponde a todos los tipos de comportamiento desviado, como la delincuencia en sus diferentes manifestaciones, crímenes y asaltos.

La violencia filioparental:

La violencia filioparental es un problema familiar que ha permanecido en la oscuridad durante décadas. En un estudio los hijos varones ejercían más violencia física contra sus padres que las hijas. Las madres sufrían más abuso psicológico y emocional que los padres, no había diferencias en cuanto a la violencia física. La bidireccionalidad de la violencia física para el grupo de hijos varones que agreden a sus padres se verificó.
La violencia entre los padres predecía los tres tipos de violencia filioparental (físico, psicológico, emocional) en el grupo de hijos varones. Se encontraron tres variables psicológicas de los adolescentes (consumo de drogas, autoestima, ansiedad) predictores de las conductas violentas de estos contra sus progenitores (Izaskun Ibabe; J. Jaureguizar  2011).

 

 

 

La violencia Escolar y la Prevención del Conflicto

 Los docentes deben adquirir competencias que les faciliten aprender  a escuchar, que manejen como herramientas la negociación y la mediación de los conflictos, y que en el aula de clase, trabajen para enseñar a pensar y actuar teniendo presentes los derechos de los demás; esto puede contribuir en la solución de diferencias que puedan presentarse en el contexto escolar. Así existirán mejores posibilidades de canalizar la agresividad y resolver los conflictos de forma positiva  con satisfacción de todas las partes. La formación del docente debe ser permanente, siempre debe incluir la educación para la paz, métodos de antiviolencia y métodos de resolución pacífica de conflictos.

La violencia está en las aulas. El conflicto se presenta desde un nivel micro (personas, familia, escuela) hasta un nivel macro (sociedades, estado), se refiere a cualquier  desacuerdo, que se manifiesta en cualquier momento, para su expresión se requiere de dos partes relacionadas (individuos, grupos, comunidades, o estados nación). Al no llegarse a acuerdos pueden estallar las crisis, que pueden manifestarse con violencia.

El educando debe tener capacidad para adaptarse a grandes cambios, con autonomía y espíritu cooperativo,  debe conocer la existencia de una pluralidad de valores y opciones morales,  con un pensamiento no lineal, no rígido, dialéctico, en constante aprendizaje, capaz de comprender la diversidad y complejidad de un mundo que no tiene soluciones fáciles ni causas únicas. Es necesario educar para la paz y no para la violencia.

La violencia escolar se puede manifestar de diversas maneras.

Exclusión de niños y adolescentes del  proceso educativo.

Violencia directa que se manifiesta en la destrucción de las instalaciones educativas, de los bienes del docente, alumnos y comunidad.

Las confrontaciones cara a cara entre los educandos y entre docente-alumno.

Se requiere una escuela que eduque para la paz, que no forme alumnos  sumisos ni violentos, que forme individuos con principios democráticos y comprometidos con una cultura de paz.

Es necesario que la escuela  forme al hombre como un ser reflexivo, que sepa definir la causa de los problemas y proponga caminos de solución a través de consenso y de una búsqueda intencional, metódica, y autónoma (Arellano Norka 2007)

Otra forma de violencia es el acoso sexual: Puede ser o no verbal,  amenaza la permanencia o el éxito en la actividad que se desempeña. Las mujeres son las víctimas más frecuentes.

Acoso laboral (mobbing) violencia psicológica ejercida  sobre un trabajador en su lugar de trabajo, por parte de superiores jerárquicos o por compañeros de labor, luego de exposición prolongada a la hostilidad pueden presentarse trastornos emocionales con predominio de ansiedad, miedo,   trastornos depresivos, que ameritan tratamiento psicológico y/o psiquiátrico.

www.rieoei.org//rie37a03
Una característica singular de la violencia es su capacidad para multiplicarse y para expandir sus dinámicas y consecuencias. Cuando la violencia se vive como cultura, termina siendo reforzada y promovida por ésta. La familia como célula básica de la sociedad, juega un rol preponderante en esta cultura de la violencia, puede obrar alternativamente como reproductora de “La Cultura de la Convivencia” o de “La Cultura de la Violencia”. Presenciar la violencia intrafamiliar recompensa el comportamiento agresivo y perpetúa su reproducción. Los elementos señalados son una muestra de los múltiples factores asociados a la violencia que reafirman su origen pluripolicausal. La razón de la violencia hay que encontrarla en el cruce de factores negativos del individuo y de la sociedad.

(www.asovac.org.ve/bitacora/?p=1173)   (Bitácora Asovac. La Violencia Delictiva en Venezuela.)
El abandono de la madre es considerado como un factor clave para explicar el surgimiento de los delincuentes. Abandono afectivo, exclusión del niño que es descuidado. Los delincuentes se inician entre los 12 y 13 años de edad.

Delincuentes nuevos: asesinato es hazaña y forma de autoafirmación.

Delincuentes viejos: homicidio como producto de la necesidad, eliminación de un riesgo real.

Delincuentes medios: ligereza e indiferencia frente al tema.

Delincuente adicto: El consumidor puede encajar en cualquiera de los anteriores. El que delinque como resultado de la adicción está subordinado a la necesidad de consumir.

 

(www.artelibre.org.re/cifras_para_reflexión.htm)
Cifras y datos para la reflexión y la acción
Afectividad y Autoestima. La psicóloga Gisela Drescher: en seminarios para padres, más del 70% de los asistentes registrados (50-60 años de edad) afirmaron no tener recuerdos de que sus padres les demostraran afecto, abrazándolos o besándolos,  aún siendo muy niños. Ellos tampoco hacen demostraciones de afecto hacia sus propios hijos y nietos. La falta de afecto en la primera infancia puede después generar depresiones en las personas, enfermedades de la piel y otros problemas tanto en la salud como en las relaciones humanas.

La mayoría de los problemas que viven los niños a lo largo de sus vidas, tienen que ver con la ausencia de una experiencia profunda y de calidad de ser familia.  Todo niño necesita para satisfacer sus necesidades básicas, para fortalecer su salud mental: amor, aceptación, seguridad, protección, independencia, normas de conducta, guía,  control.

La privación en niños pequeños de contacto físico durante largos períodos tiene mucha influencia en su crecimiento y salud. Durante el primer año lo abre la estrecha intimidad con la madre, luego deberá relacionarse con su medio para sustituir aquellos primeros estímulos por otros aceptables socialmente.

www.scielo.cl/scielophp?pid50717-922720005000300003script=sci-arttest-72K
(Revista Chilena de Neuropsiquiatría ISSN0717-9227 versión on line)

Neurobiología del Maltrato Infantil el Ciclo de la Violencia:

Un nivel alto de estrés a una edad temprana de la vida, como el que se produce en el caso del maltrato infantil, puede tener consecuencias cruciales para el desarrollo del cerebro humano.
Además de las diferencias individuales y de diversos factores ambientales, sociales y genéticos implicados en las consecuencias del maltrato, hay cambios neurobiológicos que influyen en su desarrollo tanto a corto como largo plazo.
Entre los cambios estructurales están alteraciones en el hipocampo, la amígdala, las estructuras cerebrales, el cuerpo calloso, y el córtex cerebral. Secuelas cognitivas, altos niveles de estrés psicosocial, dificultades conductuales y problemas sociales, que se asocian con diversas psicopatologías. Estas alteraciones están moduladas por diversas variables, como el tipo de maltrato y el sexo del menor, pueden relacionarse con cambios observados en adultos agresivos, lo que podría contribuir a la perpetuación de la violencia humana (P. Mesa-Gresa; L. Moya-Albiol 2011).

 

Lista Standard de agresiones en Inglaterra: 28,3% de los reos son hombres. 5,3% son mujeres. Edad media del registro 25 años. Otras estadísticas basadas en acusaciones de ofensas criminales agresiones 43,6% hombres, 14,7% mujeres.

Mednick en Copenhagen reportó que el 1% de la población era responsable de más de la mitad de los delitos.  Las estadísticas señalan que 5%-6% de los criminales adultos son responsables de más del 50% de los delitos graves.

La noción de que el crimen es una característica psicopatológica, se aplica al pequeño número de reincidentes delincuentes mayores, porque ellos tienen probablemente predisposición intrínseca para el crimen, que contrasta con algunos delincuentes que transgredieron la ley una sola vez por situaciones contingentes y específicas.

La causa de la violencia es multifactorial. La simple correlación entre disfunción cerebral y un acto violento es poco frecuente. La violencia ocurre en el contexto social y se involucran factores no biológicos endógenos, como estrés emocional, pobreza, promiscuidad, alcohol y otras drogas, abuso infantil, desintegración de la familia. Muchos individuos con alteraciones cerebrales no cometen actos delictuales.

El potencial de violencia en la población general   es impredecible. La conducta es gobernada por la interacción de factores tan diversos como,  disposiciones genéticas,  experiencias tempranas de la vida,  daños cerebrales adquiridos durante la gestación y el parto,   patologías vividas, modelos de comportamientos aprendidos y  numerosas  situaciones contingentes.

Los gemelos monocigotos muestran una concordancia en los niveles de criminalidad que no exhiben los dicigotos. El promedio de concordancia de 13 estudios muestra que es de 50% para los monocigotos y 20,6 para los dicigotos, en otros estudios siempre la concordancia es del 50% para los monocigotos. La proporción de mujeres monocigotas que delinquen son tres veces más que las dicigotas.

Casi todos los estudios en gemelos están de acuerdo en que existe una predisposición para el crimen y ésta se ha establecido en diferentes países de Europa y en EEUU.

Tres de los estudios revisados por Adrian Raine que tienen una muestra amplia, pueden permitir separar los delitos violentos de los no violentos y concluir que la heredabilidad se expresa en crímenes menores y no en crímenes violentos.

Meninger en Suecia con 862 adoptados,  dividió el universo en dos grupos, uno con padres criminales es decir predisposición genética y otro en que la experiencia, la educación y el ambiente de la familia que adoptaban, influían en predisposición postnatal. Cuando el factor hereditario y el nocivo estaban presentes el 40% de los adoptados eran criminales, comparados con 12,1% cuando sólo los factores genéticos estaban presentes; 6,7% si sólo el ambiente era deletéreo y 2,9% si ambas variables estaban ausentes. El valor de 40% revela la auténtica interacción entre herencia y ambiente.

El número de crímenes  cometidos por mujeres adoptadas es menor que entre hombres, pero la relación entre adoptados con ambos factores negativos, círculo familiar lesivo y padres delincuentes, era más del doble que aquellas mujeres en que participaba una sola variable adversa.

El mismo Cloninger estudiando convictos de graves crímenes, concluyó que lo principal es la predisposición genética y encuentra que esto es un resultado lineal, por lo tanto, para este autor la condición genética prevalece sobre la influencia del medio familiar en este universo particular de crímenes severos.

La mayor parte de los estudios revelan que existe poca influencia genética en los delincuentes juveniles. La concordancia entre los monocigotos  y los dicigotos para la delincuencia juvenil no es significativa. La heredabilidad de la delincuencia juvenil sería débil. Otros estudios de contacto directo de madres e hijos modifican este concepto  y demuestra que la heredabilidad es alta, “la conducta antisocial del adulto requiere una conducta antisocial de la niñez y que la mayoría de los adolescentes que inician un comportamiento delictual en la juventud, no llegan a ser adultos antisociales”. 6% de los niños arrestados por la policía continúan una carrera de delincuencia. Niños de 5 años de edad (Moffit) confiesan 3 o más agresiones violentas por año. Otros investigadores demostraron que virtualmente no hay adultos antisociales que no han sido niños con conducta antisocial.

El trabajo de Moffit es amplísimo y abarca los factores genéticos, biológicos, así como también los ontogénicos fetales, la influencia del alcoholismo o abuso de drogas por las madres, nivel cognitivo de los padres, estatus socioeconómico, etc. En resumen, la delincuencia limitada a la adolescencia no constituye patología, el factor más predictivo de la conducta criminal en la adultez es el comportamiento antisocial antes de los 10 años de edad. Aconseja buscar la causa de la carrera criminal en la niñez y aun en la etapa prenatal.

Polimorfismos resaltan una baja actividad MAO A que se ha asociado con agresión, impulsividad, trastorno de déficit de atención con hiperactividad, trastorno de  abuso de sustancias, y trastorno antisocial. El genotipo transportador  de serotonina polimorfo se ha asociado con ansiedad, depresión, tabaquismo, ofensas violentas, trastorno de déficit de atención con hiperactividad en violentos; el receptor variante de D4 7-repeat, ha sido asociado con búsqueda de experiencias nuevas, impulsividad, trastorno de déficit de atención con hiperactividad, baja escolaridad, trastornos adictivos y trastornos de personalidad antisocial. Gunter notó que la complejidad se hace aparente consideramos el número de genes con efectos conductuales, y el hecho que el estrés ambiental y adicción afectan la expresión al genoma (Compton M. 2011).

Trabajos muy recientes confirman que estudios practicados en forma seriada a los 6 meses, 5, 14, y 15 años de edad revelan que la agresión persistente está significativamente relacionada con factores biosociales que actúan deletéreamente en forma precoz.

Hacinamiento, desnutrición, desempleo, deterioro de la familia, desigualdad, pobreza, propician en gran medida el desarrollo de conductas agresivas. Las formas de violencia que se producen en la ciudad tienen actores y móviles muy variados, cada uno de ellos se construye en espacios sociales particulares, como el hogar, el centro educativo, el barrio, el equipo deportivo. El adolescente es el principal actor en cuanto a agente de la violencia y en cuanto a víctima de ella. El adolescente es empujado a reconstruir su identidad en espacios sociales creados por ellos mismos (pandillas callejeras, barras bravas). Encuentran en el grupo valoración y respeto, solidaridad y lealtad, en algunos casos protección y apoyo, sienten que son parte de un grupo social que termina reemplazando a la familia y al centro educativo o como medio de socialización (Jara V. Marcela. Ferrer D. Sergio 2005)

Scan cerebral de adolescentes antisociales agresivos, con trastornos de conducta conocidos, señalan: diferencias en la talla y estructuras de partes del cerebro que están relacionadas a su conducta. Estos trastornos son presentados por el 5% de adolescentes.

La amígdala y región de la ínsula, regiones del cerebro que contribuyen a la percepción emocional, empatía y reconocimiento cuando otra gente está angustiada, preocupada, fueron más pequeñas en adolescentes con conducta antisocial. Mientras más severo el trastorno de conducta, mayor la reducción en el volumen de la ínsula.

(www.venezueladeprimera.org.ve/page/DELINCUENCIA%20CERO.pdf)
Venezuela de Primera. Delincuencia Cero.
El problema de la violencia y delincuencia es un fenómeno complejo que tiene múltiples causas: sociales, institucionales, económicas, la falta de oportunidades económicas (desempleo), ausencia de una política efectiva, un sistema judicial ineficiente, y una comunidad débil ante el delito. El desempleo en Venezuela llega a  niveles altos  en la población económicamente activa. La falta de oportunidades de empleo se agudiza con la falta de oportunidades de estudio. Carencia  de sitios para la diversión sana de los jóvenes. La vigilancia policial está lejos de ser de primera. Las condiciones socioeconómicas de los miembros de la policía no son adecuadas. Total descoordinación entre las diferentes policías. La corrupción  favorece a los delincuentes. Sistema judicial ineficaz e injusto. Falta de integración entre las comunidades y la policía. La comunicación comunidad-autoridad es inexistente.

(La pobreza, ingobernabilidad y Violencia en Venezuela. Luís España. Sociólogo. Coordinador del proyecto pobreza). (www.//servicio:.cid.uc.edu.ve/derecho/revista/relcrim12/12_8pdf)
Los problemas de naturaleza política y de violencia son derivados del aumento de la pobreza, que aumentó progresivamente entre 1978 y 1988, con aumentos picos posteriores; esto se debió a que el sistema político era cerrado y los cogollos políticos y los sindicatos y gremios profesionales  obstruían los posibles cambios; también han participado devaluaciones importantes, conflictos sociales e intentos de golpes de estado en 1992. La ingobernabilidad pasa a ser el problema principal del país, ocasiona incertidumbre, poca inversión, poco o nulo empleo, incremento de la pobreza y empobrecimiento general de la sociedad. El problema social se convirtió en político. Los mayores índices de violencia los hay en las grandes ciudades y no en las zonas más pobres. En Venezuela en los años críticos las mayores tasas de homicidio están asociadas a la ingobernabilidad, con la inestabilidad sociopolítica, con la laxitud del estado de derecho frente al delito.

(www.agenciapana.org.ve)
Reseña Venezuela Año 3 Nº 409 martes 31-01-06
Venezuela se encuentra entre los 14 países con mayor índice de desnutrición, indicó Marino González, especialista en políticas públicas, de Marino Recio y Compañía. “Nos ubicamos junto a Turquía, Jordania y El Congo entre otros”. En 2004, 27% de las niñas, niños y adolescentes entre 7 y 14 años estaban desnutridos.

(www.cee.usb.ve/conclusiones%20generalestallerviolencia) (Taller analítico sobre violencia y terrorismo Centro de Estudios Estratégicos U.S.B).
Se ubica a Venezuela como uno de los países en los que ocurren más actos de violencia en el mundo. Se ubican entre las causas el deterioro de la convivencia social, falta de capital social, falta de legalidad institucional en vastos sectores de la población. Se agrava con el autoritarismo social, la hipersegregación social, la dificultad de acceso a los derechos políticos, sociales, legales, de estos sectores y la precariedad de los servicios públicos (agua, áreas recreativas, electricidad, teléfono, salud, justicia, seguridad), que ayuda a crear un ambiente social de ilegalidad y violencia. La falta de empleo y la educación inadecuada,  la falta de instituciones funcionales y de mecanismos legales de resolución de conflictos  ayudan a incrementar la cultura de la violencia. Existen evidencias mundiales que correlacionan la violencia y su incremento con la posesión de armas de fuego, desarmar a la población sería un gran beneficio. La violencia es prevenible y controlable.
Río de Janeiro, Bogotá, Medellín, Caracas y Lima contienen los bolsones de delincuencia más peligrosos de esta parte del continente.

(www.pervavista.blogspot.com/2006/12/la-violencia-en-venezuela.html)   Saturday, December 2, 2006.  Violencia en Venezuela. Venezuela sumergida en la violencia urbana.
Un artículo del N. Y., describe como Venezuela se ha convertido en el país con mayor violencia relacionada al uso de armas en Sur América y uno de los más violentos del mundo, según un estudio de la UNESCO y varias ONG pro derechos humanos. Venezuela es hoy (2006) 67% más violenta que en 1999. La mortalidad infantil se ha reducido, la muerte entre jóvenes ha aumentado. Los más afectados son los barrios pobres de las ciudades, se señala que la policía se ha dedicado a resolver sólo crímenes pequeños y violencia política de la oposición.

         En Venezuela los datos oficiales demuestran que la violencia homicida afecta principalmente a las personas del sexo masculino de los estratos más pobres de la población, con edades comprendidas entre 15 y 34 años. La generación más joven del país es también la más vulnerable.
Tiros de gracia, más de 50% de las víctimas menores de 35 años de edad fueron alcanzadas por balas, según datos del Ministerio de Salud. Desempleo y exclusión, 16% es la proporción de desempleo entre jóvenes de 15 a 24 años de edad. La cifra supera casi tres veces la media nacional, que cerró en 6,6% en 2010. 57% de adolescentes entre 15 y 17 años de edad se encuentra al margen del sistema educativo, de acuerdo con cifras oficiales (Fuente INE. Consejo Nacional de Policía).
La tasa de homicidio entre los hombres jóvenes es cuatro veces mayor que la media nacional, según se desprende de proyecciones oficiales. Número de homicidios calculados en Venezuela (2009) 19.113. Tasa de homicidios nacional 75. Tasa de homicidios en estratos IV y V 194. Tasa de homicidios entre hombres de estratos IV y V 314 (Fuente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Ciudadana 2009). Las tendencias internacionales (Población entre 10 y 29 años de edad. Tasa mundial de homicidios 9,2. Tasa de homicidios de América Latina 36,4. Media poblacional 100.000 habitantes. (Fuente informe sobre Violencia de la Organización Mundial de la Salud).
Los Celos:
Los celos son el tercer motivo de homicidios, sólo superado por la venganza y el dinero. El celo requiere la proximidad del otro como el apego, pero además agrega egoísmo en formato de propiedad.
El amor prometido en un tiempo dado debe prolongarse hasta que el celoso considere adecuado. Yo te quiero, tú me perteneces. Nos queremos soy tu dueño.
El prejuicio de infidelidad comienza como una intuición de que la pareja es infiel, se instala una sutil desconfianza en el celoso, luego controlador de la pareja, vigía de la fidelidad. De lo intuitivo se pasa a la creencia y se convierte en detective, todo indicio es señal de infidelidad. Sed insaciable de preguntas. De la creencia se pasa a la celotipia. Locura del celoso, discusiones, violencia física. Si la celada no se retira de la relación en una agresión puede resultar muerta. El celotípico elige ser obedecido y amado (Marietan H. 2011).

         La mayoría de las personas responsables de los homicidios son de sexo masculino y con edades comprendidas entre 15 y 45 años.
Fuente: Anuarios de Mortalidad del Ministerio de Salud.
El Nacional. Domingo 13 de febrero de 2011.                           

(www.derechos.org.ve/actualidad/opinion/2002/aocarceles_2002-pdf) _Provea. Artículos de opinión. Cárceles en Venezuela. Ideas para diagnosticar al diagnóstico.
Uno de los mitos que se ciernen sobre la violencia es aquel que si no hay armas no hay violencia; es decir, es un problema de instrumentos y no de motivaciones y necesidades. Ante esta lectura se contrapone que la violencia es una opción estratégica de los actores en conflicto; así, la violencia no se reduce porque no hay armas, sino cuando se reduce la disposición  y la necesidad de usarlas como mecanismos de resolución de conflictos.

(www.sidai.ucv.ve/consultar2.php?id_prog)     SIDAI UCV. Sistema de declaración de aportes. Inversión de la UCV. Planilla de información del proyecto Nº 368. Título del Proyecto Violencia Carcelaria.
En Venezuela la violencia carcelaria ha alcanzado niveles dramáticos, es decir la que se desarrolla en los centros de reclusión o centros penitenciarios del país. Los programas de educación trabajo y deportes que se desarrollan son insuficientes para lograr la resocialización del interno;  las medidas coercitivas,  represivas y violentas contra el interno y sus familiares al momento de la visita, relegan al olvido las posibilidades reales de regeneración o rehabilitación de estos reclusos, para su regreso provechoso a la sociedad.

(www.anarcopunknoticias.blogspot.com/2007/07/venezuela-133-internos-muertospor.html)   Sala de Noticias Anarcopunk.contracultura/activismo y más. Miércoles 18 de julio de 2007. Venezuela: 133 internos muertos por violencia en el primer trimestre de 2007 en los centros de reclusión de Venezuela. La cifra fue difundida por Humberto Prado, coordinador del Observatorio Venezolano de Prisiones, al comparar con el mismo período de 2006, se concluye que la violencia se incrementó en un 62% pues para el año pasado el primer trimestre arrojo la cantidad de 77 internos fallecidos y 196 heridos. En palabras de Humberto Prado “Los avances de humanización penitenciaria en nuestro país son nulos, la falta de modernización de los servicios, adquisición de libros y de material de consulta actualizado para su uso en la formación y capacitación de su personal es insuficiente, lo cual se puede reflejar con lo que sucede a diario en los penales del país, muy poco se hace”. “En la actualidad es insostenible una gestión penitenciaria eficiente en las viejas edificaciones donde el hacinamiento, la insalubridad, y la deshumanización se han convertido en la realidad imperante, del mismo bodoque es inútil una nueva edificación si no podemos implementar una gestión penitenciaria con talento humano capacitado en el manejo de la administración penitenciaria, profesional de la salud que comprenda la situación del privado de libertad y custodios entrenados en vigilancia y tratamiento penitenciario”.

“La cárcel es un negocio del que se lucran todos sus actores y donde el eslabón más débil de la cadena es el recluso” (Morillo Gil Viciar 2002).

(www.apalancar.org/noticias/detalles.asp?tipo=18id)   Consorcio apalancar Recursos y servicios por organizaciones de la sociedad civil venezolana. Analizan situación de violencia y planes de seguridad de la sociedad en Venezuela 19-06-2005.
Roberto Briceño León nos dice que la violencia existe en todas las sociedades, nunca es totalmente permitida o inhibida, sólo es regulada. De 1994 a 1998 teníamos entre 4.000 a 4.700 homicidios en el país, las tasas se incrementan a partir de 1999, descienden en 2001 para seguir subiendo en 2002 y 2003, en este año ocurrieron en Venezuela 13.200 homicidios, 51 homicidios por cada 100.000 habitantes.

(www.psicologíajurídica.org/psj99.html)   Psicología jurídica Org.
Evolución del crimen y la Violencia en la Venezuela del siglo XXI. Yaneth Saade Gamboa.

En Venezuela las cifras de criminalidad se incrementaron notablemente en el año 2003 según cifras reportadas por la Asamblea Nacional. Estos niveles de criminalidad han adquirido un matiz  particular de violencia, en los últimos años se ha incrementado el número de hechos criminales donde  el desenlace es la muerte de la víctima. En 2003 se contabilizaron 11.025 homicidios en el territorio venezolano, esto implica un promedio diario de 30,2 personas asesinadas. En 2002  murieron diariamente 26,1 personas. Se pueden mencionar como factores predisponentes: pérdida de instituciones, impunidad, desempleo. Estos indicadores permiten suponer que los altos índices de criminalidad se pueden explicar en parte por la teoría de subcultura de la pobreza. Esta situación ha conducido a la mayoría de la población a “anarquía inercial”, cuya característica esencial es un generalizado incumplimiento de las normas básicas de convivencia ciudadana, Ej. Las invasiones. Enfrentamientos armados entre diferentes grupos de invasores.
Familias monoparentales con padre ausente. Niños que crecen con carencias nutricionales, tolerancia a las conductas desviantes y psicopatología. Ajuste de cuentas, riñas entre delincuentes. Labilidad emocional del delincuente juvenil, un mecanismo de adaptación al medio hostil en que se desenvuelve. El crimen se convierte en recurso de supervivencia.

Según Liliana Ortega las víctimas son hombres jóvenes entre 18 y 30 años, un número importante son adolescentes, muchos con registros judiciales, adicción a drogas. El problema de ejecuciones no esclarecidas, por la actuación de presuntos grupos parapoliciales que existen en 10 estados del país.

(www.venescopio.org.ve/docs/reporte_agosto-septiembre06.pdf)
Reporte mensual VENESCOPIO Nº 17, agosto-septiembre 2006. Violencia y mortalidad.
El comportamiento de la mortalidad es un indicador de la calidad de vida general de la población. A partir de 1989 se inicia una desaceleración en la reducción histórica de la mortalidad en Venezuela, que se acentúa a partir de 1997. Este hecho es producto del aumento de la tasa de mortalidad principalmente de los hombres, aumento que es más evidente y marcado en los hombres con edades entre los 15 y los 34 años. Entre 1997 y 2004 entre las cinco primeras causas de muerte en hombres  varían los homicidios que pasan de 4,6%  a 9,7%. En 2003 los homicidios alcanzaron 1 de cada 10 defunciones,  en 1997 eran la quinta causa de muerte 11,2%. En el año 2004  la tercera y cuarta causa de muerte masculina fueron  violencia y accidentes.
El número de hombres muertos por homicidio pasa de 2.623 a 6895 entre los años 97 y 2004. El crecimiento de la tasa de mortalidad es más pronunciado entre los 15 y los 34 años de edad, representa el 70%. En Venezuela el crecimiento de la sobremortalidad masculina está más asociado a causas violentas que a causas biológicas.

En Venezuela ahora tenemos el doble de homicidios que en Colombia. La delincuencia en Venezuela es un asunto de Salud Pública. Los homicidios representan el tercer motivo de muerte en el país, antecedido por el cáncer y las enfermedades del corazón.
La mayoría de los asesinados oscilan entre 15, 20 y 25 años de edad. Hasta el año 1988 se cometían alrededor de 1.500 homicidios al año en todo el país. En 1992 los homicidios suben a 3.500. En 1994 hubo 4.730 homicidios. Durante cinco años la cifra no se movió. Se establece que hay relación con el clima político de convivencia y respeto a las leyes. En 1999 hubo casi 6.000 homicidios. En el año 2.000 casi 10.000 homicidios.
En 2.009 en Colombia hubo 32 homicidios por 100.000 habitantes; en Venezuela más de 56 homicidios por 100.000 habitantes. En 2009 en México hubo 8.000 y tantos homicidios. En Venezuela 19.000.
Aquí en Venezuela los pobres matan a pobres. En Venezuela tenemos que pacificarnos a través de un desarme, una protección constante, no impunidad, orden y justicia. En 2007, 2008, 2009, por cada 100 homicidios, nueve detenciones (Briceño León R. Sierra M 2010).

En los últimos cuatro años se ha duplicado el número de secuestros en el país. Venezuela en 2005 ingresa a los diez países con más secuestros, al cierre del 2009 ocupa el lugar número 7.
El 2011 ha sido el año más violento de la historia nacional. 19.336 homicidios. 4.000 casos de “averiguaciones de muertes”. 1.611 homicidios mensuales. 53 homicidios por día. 67 homicidios por cada 100.000 habitantes.

www.Mannyto.unplug.org.ve/index
¿Como alguien que no ha crecido en la violencia puede opinar? Los que no saben que es pelear por tu juguete, por tus zapatos, hasta por tu comida, no saben lo que es vivir en, por, y con violencia, no pueden imaginarlo, lo que ven en la TV es sólo la tercera parte del cuento, el odio, el rencor, la rabia, la desesperación, la impotencia, y tantas otras cosas que surgen en un instante, en fracciones de segundo, son incontrolables, dolorosas,  necesarias en el mundo de la violencia, es lo que te mantiene sobreviviendo.

No piensas, en muchos casos ni sientes, se vuelve un impulso tan natural y tan fluido que no sabes que pasó hasta después que se acabó, un instante, un momento, un golpe, la sangre, ¿es mi sangre o tu sangre? Es ahí en este instante cuando sabes si vivirás o morirás, que empiezas a pensar, y si piensas perdiste, si estás pensando entonces no eres parte de ese mundo, si piensas mejor escapa o muere, yo estoy pensando ¿Qué harás tú?

www.observatoriodemedios.org.ve/decs/violencia.doc
La violencia real, concreta,  cercana, aparece y se consolida,  viene acompañada de comportamientos, actitudes y sentimientos preocupantes, indiferencia, silencio cómplice.  Un odio que alimenta la propia conciencia y la avala en una especie de relación circular, que a su vez  está entre la indiferencia y el silencio cómplice de sectores de la sociedad. Silencio e indiferencia que parece romperse con el caso de la muerte de los tres estudiantes de una universidad capitalina.

 (www.fpolar.org.ve/encarte/fascículo7/fasc0708.html)  Capítulo III 1810/1812 Nacimiento de una nación, la ruptura independentista 1780/1821. Violencia.
El día de San Juan  de 1812, al grito de ¡viva Fernando VII! Salen negros libres y esclavos de los valles de Capaya, Curiepe, y El Guapo, instigados por españoles y criollos, asaltan las fincas y asesinan a varios propietarios. La violencia de los sublevados obliga a los propios instigadores de la revuelta a escapar para salvar sus vidas. Más de 4.000 negros conducidos por Llamosas y los curas se levantaron en los valles de El Tuy.

Cuando la violencia se vuelve cultura, emociones negativas como el odio, celos, ánimo vindicativo, resentimiento, ambición, envidia, frustraciones en general, que se manejan como referencia a los valores éticos y tradicionales de una sociedad, se transforman en agresiones si dichos valores se trastocan y los impulsos se canalizan y se manejan desde nuevas representaciones.

(Anales de Psiquiatría 2006,22. Montañez Rada F/Martín Ramírez J/De Lucas Tarasena MT).
www.psiquiatría.com/estímulos/trastornosdelapersonalidad
Sugieren un modelo evolucionista, donde hay un grupo de genes (cluster DO) cuya función filogenética es motivar para ser el dominante en las relaciones sociales. Este cluster DO tiene mayor expresión fenotípica en hombres y en jóvenes. Los rasgos que expresan son: búsqueda de novedades, intolerancia a la frustración, impulsividad, osadía, mayor umbral para la activación del sistema simpático, falta de empatía, egoísmo, rebeldía, no aceptación de reglas, manipulación en las interacciones sociales y déficit en altruismo o en la cooperación social. Estos rasgos se expresan de modo diferente según el sexo, la edad, la educación moral, el nivel de inteligencia, etc. El trastorno antisocial de la personalidad en sus diversas formas es una manifestación patológica de este cluster DO.

Osvaldo Podhajcer, genetista investigador de Conicet opina que no hay ninguna evidencia de una violencia innata que se plantee en el nivel genético.

www.tendencias21.net/la-violenciahumana-esta-relacionada-con-los-habitos-alimenticios a 1189.html
Investigaciones realizadas con personal recluso y alcohólicos violentos han descubierto que un déficit de ácidos grasos omega 3 propicia el surgimiento de comportamientos agresivos, depresión, suicidios y violencia. Los ácidos grasos omega 3 que consumimos sobre todo con el pescado, propician óptimas conexiones neuronales, pero su consumo se ha reducido de manera considerable en la dieta de los países desarrollados como consecuencia de los hábitos de vida.  Ha subido el consumo de otros ácidos grasos que impiden conexiones neuronales apropiadas. Estas tendencias son reversibles con sólo un cambio en la dieta diaria.

Joseph Hibbeln, del Nacional Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism de Bethesda en EEUU, en un artículo publicado en Internacional Review of Psychiatry, concluye que las deficiencias tempranas de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido decosahexanoico (tipos de ácidos grasos omega 3) podían disminuir los niveles de serotonina del cerebro en períodos críticos del desarrollo neurológico, provocando una evolución deficiente de los sistemas de neurotransmisores cerebrales, y limitando el funcionamiento óptimo del sistema límbico y del córtex frontal del cerebro.

Los efectos de estas carencias pueden manifestarse en el comportamiento, con actitudes agresivas y hostiles, e incapacidad de controlar el estrés y la violencia en la edad adulta. Suponen un 20% de las membranas de las células nerviosas. Las sinapsis entre las células nerviosas contienen una proporción mayor de ácidos grasos con un 60% de ácidos grasos omega 3 DHA (ácido decosahexaenoico). Se han demostrado efectos beneficiosos sobre el cerebro, disminuyendo los efectos de la depresión e incluso el rendimiento intelectual de niños en edad escolar.

Prisioneros sometidos a un cambio en su alimentación en los que se incluyeron estos ácidos grasos, variaron notablemente sus conductas, se volvieron menos agresivos. Los ácidos grasos omega 3 se encuentran en los pescados azules, en las semillas de calabazas y en las nueces.

El consumo de omega 6  se ha relacionado con un aumento del riesgo de tasas de homicidio.

www.analítica.com/bitblio/congreso Venezuela /ley-mujer.asp
Ley sobre la Violencia contra la mujer y la familia. Congreso de la República de Venezuela. 3 de septiembre de 1998.

Artículo 1 Objeto de la ley. Esta ley tiene por objeto prevenir, controlar, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer y la familia, así como asistir a las víctimas de los hechos de violencia previstos en esta ley

Artículo 2. Derechos protegidos. Esta ley abarca la protección de los siguientes derechos.

    • El respeto a la dignidad e integridad física, psicológica y sexual de la persona.

 

    • La igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.
    • La protección de la familia y de cada uno de sus miembros.

 

    • Los demás consagrados en la Aprobatoria de la Convención Interamericana para Prevenir Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la mujer. “Convención de Belem Do Pará”

 

NO VIOLENCIA

El 10-11-98 La Asamblea General de la ONU declaraba el primer decenio del vigésimo primer siglo y del tercer milenio, los años 2001 a 2010 “Decenio Internacional de la Promoción de una Cultura de la No Violencia y La Paz, en Beneficio de Los Niños del Mundo”.

La No Violencia es a la vez una práctica o forma de actuación y una ideología política.

Como forma de actuación consistiría en no usar la violencia, ya sea como método de protesta o como respuesta a la violencia.

Hay personas que no usan la violencia, ya sea porque les resulta física o psicológicamente difícil o imposible, o porque creencias religiosas, morales o éticas se lo impiden. Muchas personas no practican personalmente la violencia, pero apoyan opciones políticas o morales que la propugnan o no la excluyen, incluso grandes genocidas jamás cometieron actos de violencia por si mismos.

 Lejos de lo que la gente piensa, la no violencia no consiste en la pasividad ante los problemas, sino que consiste en enfrentarse constantemente a ellos mediante métodos no violentos.

Algunos de los métodos no violentos más conocidos como tales son: La desobediencia civil. La huelga de hambre. El boicot a un producto o empresa. La manifestación pacífica. El bloqueo. La no colaboración

No violencia es un conjunto de principios sobre la moralidad, el poder y el conflicto, que conduce a sus proponentes a rechazar el uso de la violencia en los esfuerzos para lograr los objetivos sociales o políticos.

 

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