Tesis - Riesgo Suicida en los Médicos Cursantes de Postgrado en el Instituto Autónomo HULA

Autor: Albis Y. Pabón B.  Residente de 3er Año de Postgrado; trabajo especial de grado de acreditación como especialista en Psiquiatría de la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela.

Tutor: Dr. Jesús Sánchez Lizausaba. Profesor titular Jubilado. Postgrado de Psiquiatría, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela.

Asesor Estadístico: Lic. Solbey Morillo Puente. Prof. de Análisis Estadístico y Técnicas de Investigación Empírico Cualitativas. Departamento de Metodología, Escuela de Criminología. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela.

 

INTRODUCCIÓN

 

    • Las conductas suicidas se han constituido en una causa importante de morbi-mortalidad a nivel mundial, con una incidencia anual entre 10 y 20 por 100 mil habitantes en la población general. La Organización Mundial de la Salud pronostica un incremento progresivo del número de suicidios, el cual se aproximaría al millón de muertes en el año 2020 (1). Entre los países que informan acerca del suicidio a la Organización Mundial de la Salud, las tasas más altas se observan en Europa oriental: Belarús, 41,5 por 100 000; Estonia, 37,9 por 100 000; en Federación de Rusia, 43,1 por 100 000; Lituania, 51,6 por 100 000; Sri Lanka  37 por 100 000 habitantes en el año 1996. Se encuentran tasas bajas principalmente en América Latina (en particular en Colombia 4,5 por 100 000, y Paraguay 4,2 por 100 000 habitantes) (2).

En Venezuela, según datos disponibles en el Anuario de Mortalidad del año 2006, el suicidio constituye un problema de salud pública, ya que, conjuntamente con los homicidios, se ubica en la tercera causa de muerte diagnosticada, con una tasa de 3,4 por cada 100 mil habitantes, lo cual totaliza 943 suicidios (3). De acuerdo con los datos disponibles en el Departamento de Prevención y Hechos Violentos de la Corporación de Salud del Estado Mérida, para el año 2007 hubo 89 suicidios, con una tasa de 10,5 por cada 100 mil habitantes. La población más afectada en esta entidad por actos suicidas se encuentra en el grupo 15 – 24 años de edad.
Se han identificado una serie de factores que predisponen la conducta suicida, son conocidos como factores de riesgo suicida, dentro de estos tenemos: factores biológicos, trastornos psiquiátricos, antecedentes familiares, rasgos de personalidad premórbida, factores psicosociales y enfermedades médicas (4). Los Médicos, en varios países parecen tener un riesgo creciente para el suicidio, comparado con la población en general y con otros grupos  profesionales (5).

Formulación del problema

        Las estadísticas Mundiales señalan a los Médicos como profesionales con alto riesgo suicida. Nos hemos planteado la siguiente interrogante,  ¿Los Médicos cursantes de postgrado en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA) presentan Riesgo Suicida?, de presentarlo, ¿Este riesgo suicida puede considerarse alto? ¿Este Riesgo Suicida se correlaciona con el postgrado que se realiza y/o con los datos sociodemográficos (Edad, Sexo, Estado civil, Número de hijos, Lugar de Nacimiento, Procedencia, Ingresos económicos, consumo de sustancias, Características del domicilio, Antecedente Personal y familiar de Trastorno  Mental)?

Justificación

Consideramos que es importante conocer el riesgo suicida y  los factores que pueden favorecer esta conducta en los médicos cursantes de postgrado en el IAHULA, ya que han ocurrido suicidios entre estos médicos. Esta población en riesgo necesita ayuda especializada. Además pretendemos que los resultados obtenidos sean un instrumento para documentar trabajos posteriores. Los resultados obtenidos serán de utilidad para las personas que trabajamos en salud mental en la elaboración de estrategias dirigidas para prevenir la conducta suicida.

 

Importancia

En el año 2008, en la ciudad de Mérida, se registró un caso de suicidio de un médico cursante de postgrado de Pediatría del IAHULA. Conocemos por referencias personales que éste no es el único caso que ha ocurrido entre nuestros estudiantes de postgrado. Por lo tanto se hace necesario conocer el riesgo suicida de los Médicos cursantes de postgrado de esta institución.

Marco de antecedentes

Aguilar M y Cols. (6) evaluaron la salud mental de los médicos residentes de los post-grados de Medicina de la Universidad Autónoma de Honduras.  Realizaron un estudio transversal descriptivo. Los resultaron fueron: La prevalencia de los trastornos mentales y del comportamiento fue de un 53%, de las personas con algún tipo de diagnóstico el 24% correspondió a episodio depresivo mayor. La prevalencia de riesgo suicida, considerado como una manifestación de múltiples entidades clínicas psiquiátricas y no como una patología propiamente dicha, fue de 11%. El 81% de las personas encontradas con algún tipo de diagnóstico tenían antecedentes familiares psicopatológicos.

            En un Metaanálisis, sobre la tasa de suicidio entre Médicos, Schernhammer y cols. (7)  obtuvieron como resultado: la tasa de suicidio para las médicas fue más alta en comparación con la población general y con los médicos. En este estudio llegaron a la conclusión que estudios más grandes deben ayudar a clarificar si la tasa de suicidio en médicas es elevada.

            Hawton y Cols. (8) realizaron un estudio retrospectivo, con la finalidad de investigar el riesgo suicida de doctores en Inglaterra y Gales, según género, procedencia y especialidad. La tasa de suicidio en doctores femeninos era más alta que  en la población general, mientras que la tasa en los doctores masculinos fue menor que en la  población general. En los anestesiólogos, médicos de familia, internistas y los psiquiatras, la tasa de suicidio era alta en relación con los doctores en general.

            Frank E. y Cols. (9) investigaron, Depresión y Suicidio entre médicas en EEUU. Los resultados fueron que las Médicas que han intentado el suicidio,  tenían una historia de depresión, tabaquismo, abuso o dependencia de alcohol, abuso sexual, violencia doméstica, salud mental pobre, hostigamiento severo y antecedentes familiares de trastorno psiquiátrico. La depresión era más común entre las que no tenían pareja, sin hijos, tenían un arma de fuego en la casa, tenían más stress, bebían alcohol, tenían una historia de obesidad, de síndrome crónico de fatiga,  abuso de  sustancias, trastorno alimentario o trastorno psiquiátrico,  descontento y alta tensión en el trabajo. Los índices más altos de la depresión tendieron a mostrar índices más altos de intento suicida. En este estudio concluyeron; un número de condiciones pueden ayudar a identificar a  las médicas en alto riesgo para intento suicida y depresión.

            Lindeman S. y Cols. (5) realizaron una revisión sistemática sobre mortalidad por suicidio según género en médicos. Revisaron los artículos originales publicados en Medline, cuyo resultado fueron los siguientes: el índice de mortalidad por suicidio era casi igual en los doctores masculinos y femeninos. Concluyeron que en todos los estudios el suicidio entre doctores era más alto que en la población  general y entre otros grupos profesionales.

            Lindemann S. y Cols. (10) realizaron un estudio de caso-control, para determinar si la vigilancia clínica médica precede al suicidio entre médicos femeninos en Finlandia. Encontraron que el riesgo del suicidio era especialmente alto entre médicos femeninos bajo vigilancia clínica. Todas las víctimas de suicidio habían tenido varios problemas importantes, incluyendo trastornos mentales y somáticos. 

Tyssen R. y Cols. (11) realizaron un estudio prospectivo que investigó el proceso desde los pensamientos suicidas hasta la planificación del suicidio entre médicos.  La muestra estuvo representada por estudiantes de medicina noruegos, abordados inicialmente en el  semestre final de su carrera, y luego otra vez en el primer y cuarto año después de graduados. El 6% manifestaron haber planeado un suicido después de graduarse. Los factores predictores en el semestre final fueron: el rasgo de vulnerabilidad (neuroticismo), los síntomas depresivos severos, y los acontecimientos negativos de la vida. Los factores predictivos comunes para las intenciones suicidas postgraduado y la transición de los pensamientos a la planificación, fueron los síntomas depresivos y los rasgos de la personalidad.

Marco Teórico

El Suicidio
La palabra suicidio proviene del latín “sui” que significa “uno mismo” y de “cidium” que se refiere a “Caédere” y se traduce como “matar”, es decir, el acto del individuo encaminado a la autodestrucción intencional (12). Una de las definiciones más extendida de suicidio es la que propuso Edwin Shneidman que lo definió como "el acto humano consciente de causar la cesación de la propia vida, autoaniquilación, que se entiende como un malestar pluridimensional en un individuo que percibe este acto como la mejor solución". Sin duda, el término suicidio así definido evoca una referencia directa a la violencia y la agresividad contra uno mismo y la intención de morir debe ser un elemento clave (13).

            Baecheler (1975), plantea que hay que separar los suicidios de los intentos de suicidio, cada vez más frecuentes. Kreitmen (1977) propuso la expresión parasuicidio para el acto deliberado de ingerir drogas en cantidades no prescritas terapéuticamente, pero eliminando la intención suicida. Aries (1981) considera que el parasuicidio es un fenómeno nuevo (14).

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1996, intenta unificar la terminología proponiendo unos términos concretos. Define el acto suicida como la lesión a sí mismo con diversos grados de intención mortal y de conciencia del motivo. Suicidio es entonces una autoagresión con resultados mortales. De este concepto se derivan los siguientes tipos de suicidio:

1. El consumado: que se refiere al hecho de una persona que atenta contra su vida y muere.
2. El intento de suicidio: hace referencia al hecho de realizar una conducta autodestructiva pero no morir.
3. El suicidio frustrado: se trata de un acto suicida que no alcanza la muerte, bien sea porque la persona antes de morir busca ayuda o, porque alguien le auxilia y evita la muerte.
4. El gesto suicida: este concepto nos habla de señales físicas o verbales, que da una persona y que en conjunto establece una probabilidad de llegar a atentar contra su vida (15).

El suicidio es el prototipo de las condiciones que no se pueden tratar, sino prevenir, es un proceso dinámico en que las  conductas suicidas suelen darse en forma progresiva, de tal manera que la ideación suicida es una condición necesaria para desplegar acciones suicidas. Sin embargo, la predicción de quiénes progresarán a un suicidio consumado es difícil de hacer. En todos los casos de conductas suicidas, el estudio de factores de riesgo debe considerar la naturaleza multifactorial de dicho fenómeno (16).

Factores de riesgo suicida

Se entiende por Factores de riesgo al conjunto de circunstancias o eventos de naturaleza biológica, psicológica o social, cuya ausencia o presencia modifica la probabilidad de que se presente un daño o problema. Factores asociados: son atributos o características inherentes al individuo, que sin ser una causa específica ni un factor de riesgo, están frecuentemente asociados al daño; no son modificables (17).

            Hay suficiente literatura suicidológica que hace énfasis en establecer los factores de riesgo suicida como una estrategia válida para la prevención de dicha causa de muerte. Ante todo hay que considerar que los factores de riesgo suicida son individuales, pues lo que para algunos es un elemento de riesgo, para otros puede no representar problema alguno. Además de individuales son generacionales, ya que los factores de riesgo en la niñez pueden no serlo en la adolescencia, la adultez o la vejez. Por otra parte son genéricos, ya que la mujer tendrá factores de riesgo privativos de su condición y así también lo será para el hombre. Por último, están condicionados culturalmente, pues los factores de riesgo suicida de determinadas culturas pueden no serlo para otras (18).

            Los grupos de riesgo de suicidio son aquellos conjuntos de personas que por sus características particulares tienen mayores posibilidades de cometer un acto suicida que los que no están incluidos en ellos. Por otra parte, el concepto de grupo de riesgo de suicidio tiene varias ventajas como las que a continuación se mencionan:

  • Su número es limitado, lo cual facilita el diagnóstico.
  • Incluyen las múltiples posibilidades por las cuales una persona puede realizar un acto suicida.

Los grupos de riesgo de suicidio son los siguientes:
1) Los deprimidos y otros enfermos mentales
2) Los que han intentado el suicidio y son sobrevivientes
3) Los que tienen ideas suicidas o amenazan con suicidarse
4) Los sujetos vulnerables en situación de crisis (16).
Un intento de suicidio anterior es uno de los más potentes factores predictivos del comportamiento suicida mortal ulterior. El riesgo es mayor en el primer año después del intento, especialmente en los seis primeros meses (1).

Factores asociados

            Sexo: se ha observado que las mujeres presentan tasas más altas de conductas e ideación suicida que los hombres. Sin embargo, las tasas de mortalidad generadas por dichas conductas son mayores en hombres, con una relación de 4:1. China es la única excepción, las mujeres tienen una incidencia de suicidio mayor que el de los hombres desde la juventud hasta la edad madura  (13,19).

            Edad: Un marcador demográfico importante del riesgo de suicidio es la edad. Existen dos incidencias en relación con la edad, el primer pico está en la población que se encuentra entre los 15 y 24 años de edad, el segundo en aquellas personas que se encuentran por encima de los 65 años (1,15). En general, las tasas de suicidio en las personas de 75 o más años de edad equivalen al triple de las tasas correspondientes a los jóvenes de 15 a 24 años de edad (20).

            Estado Civil: Tener una relación matrimonial estable parece ser un factor “protector” contra el suicidio. Las responsabilidades de la crianza de los hijos confieren un elemento protector adicional (21). Los estudios sobre la relación entre el estado civil y el suicidio revelan, en las culturas occidentales, tasas altas de suicidio entre las personas solteras, tasas aun más elevadas entre las personas viudas, y algunas de las tasas más altas entre las personas separadas o divorciadas. Este último fenómeno es particularmente evidente entre los hombres, especialmente en los primeros meses después de la pérdida o separación (22).

            Procedencia: Hay con frecuencia grandes disparidades entre las tasas de suicidio de las zonas urbanas y las rurales. Son más altas en estas últimas, lo cual puede deberse al aislamiento social y las dificultades para detectar las señales de advertencia, el acceso limitado a los servicios de salud y los niveles inferiores de educación. Los métodos de suicidio en las zonas rurales también suelen ser diferentes a los usados en las zonas urbanas. En las comunidades rurales de Europa oriental y partes de Asia Sudoriental, la disponibilidad de herbicidas y plaguicidas los convierte en opciones favoritas para el suicidio (23).

Ocupación: A nivel individual, el comportamiento suicida es más frecuente entre los desempleados que entre las personas que trabajan. La pobreza y una función socialmente disminuida (ambas consecuencias del desempleo) a menudo parecen asociarse con un incremento del comportamiento suicida, en especial cuando se ha perdido repentinamente el trabajo (24). Entre las clasificaciones de ocupaciones, los profesionales, particularmente los médicos, han sido tradicionalmente considerados  en  gran riesgo suicida (5, 13). Entre los médicos, los psiquiatras tienen el mayor riesgo suicida, seguido por los oftalmólogos y anestesiólogos, pero existe la tendencia hacia la igualdad entre todas las especialidades. Otras poblaciones de riesgo son los músicos, los odontólogos y los abogados (13). En relación a la explicación de porqué las médicas tienen mayor riesgo suicida, la más aceptada es que cumplen una doble función en la vida, profesional y familiar. Otro factor es que las médicas están mejor informadas que otras mujeres acerca de cómo llevar a cabo el suicidio y conocen la letalidad de los procedimientos (25). Además, la profesión médica expone a situaciones estresantes, como enfrentar la muerte y la exigencia de los pacientes que ponen permanentemente al médico en demostración de sus conocimientos. Durante el entrenamiento pueden desarrollarse una serie de alteraciones del sueño por los horarios nocturnos, que de prolongarse  producirán malestar crónico y agresión (26). 

            El abuso del alcohol y otras drogas: Aproximadamente un tercio de los hombres y una quinta parte de las mujeres que intentan suicidarse abusan del alcohol; así, cerca de una décima parte de alcohólicos mueren por suicidio, y un tercio de quienes habían intentado el suicidio consumieron alcohol dentro de las seis horas previas al intento. Otros trastornos se encuentran añadidos, particularmente la depresión, asociada a conducta agresiva e impulsiva, y los trastornos de la personalidad (27). La disponibilidad de una cantidad de sustancia letal, el consumo de drogas intravenosas, la asociación con trastorno de personalidad antisocial, una vida caótica, y la impulsividad, son algunos de los factores que predisponen a los adictos a la conducta suicida, especialmente cuando están disfóricos, deprimidos, o intoxicados (13).

            Trastorno Depresivo: La depresión es una entidad que constituye un predictor de suicidio. Existe una estrecha relación entre los trastornos afectivos con la propensión a causarse daño a sí mismo, con el objetivo de encontrar algún alivio o escapatoria al aniquilarse. El deprimido se caracteriza por sus expectativas negativas sobre el futuro y por su desesperanza. Por ello, la desesperanza se correlaciona positivamente con la ideación suicida y se le considera un factor clave en la relación entre la depresión y el suicidio (28). Se ha estimado alrededor de 12% a 15%,  el riesgo de suicidio durante toda la vida en las personas afectadas por depresión grave y  trastorno bipolar (29).

Otros Trastornos Psiquiátricos: La esquizofrenia es otro trastorno psiquiátrico que muestra una asociación alta con el suicidio,  se estima que el riesgo de suicidio a lo largo de toda la vida en las personas con esquizofrenia es de cerca de 10% a 12% (29).
Casi el 20% de los pacientes con un trastorno de crisis de ansiedad y fobia social hacen intentos de suicidio. Si se asocia a depresión, aumenta el riesgo de que el intento sea un suicidio consumado (13).

            Factores Biológicos: Los antecedentes familiares de suicidio son un reconocido marcador que señala mayor riesgo de suicidio. Para algunos investigadores, esto indica que puede haber un rasgo genético que predispone a algunas personas al comportamiento suicida. En efecto, los datos provenientes de estudios sobre gemelos y niños adoptados confirman la posibilidad de que los factores biológicos tengan alguna influencia (30). Otros datos que indican la existencia de una base biológica para el suicidio, provienen de estudios de los procesos neurobiológicos, por ejemplo; existe mucha evidencia para una asociación entre una función serotoninérgica más baja y un comportamiento suicida (14,31).

Hipótesis de Investigación
Entre los cursantes de postgrado en el IAHULA existen médicos con riesgo suicida.

Objetivos


Objetivo General
Determinar el riesgo suicida en los médicos cursantes de postgrado en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes, en las cohortes correspondientes a  Enero- Diciembre 2009.

Objetivos Específicos

  • Describir las características sociodemográficas de la población en estudio; Edad, Sexo, Estado civil, Número de hijos, Lugar de Nacimiento, Lugar de Procedencia, Ingresos económicos, consumo de sustancias, características del domicilio, Antecedentes Personales y familiares de Trastornos Psiquiátricos,  año y postgrado que realiza.
  • Evaluar el riesgo suicida en los médicos cursantes de postgrado en el IAHULA.
  • Correlacionar Riesgo Suicida con los datos sociodemográficos.

 

MÉTODOS

Tipo y Modelo de la investigación

Se llevó a cabo un estudio observacional, descriptivo, de corte transversal, de las cohortes del lapso enero – diciembre 2009, de los Postgrados médicos, quirúrgicos, y asistenciales en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA), con el fin de evaluar el riesgo suicida en los médicos cursantes de dichos postgrados y determinar los factores relacionados.

Población y Muestra
El número de médicos inscritos en el Consejo General de Estudios de Postgrado ULA año 2009 es de 352, el número de cursantes de postgrados asistenciales es 23, total 375 médicos. Fue posible estudiar 267 médicos (71,2%), de la población.
108 médicos (28,8%) no fueron incluidos en esta investigación ya que no se encontraban en el área hospitalaria durante el lapso que  se realizo la encuesta. 

Sistema de Variables

Variable Dependiente

  • Riesgo suicida

Variable Independiente
Médicos cursantes de postgrado:

  • Edad
  • Sexo
  • Estado Civil
  • Número de Hijos
  • Lugar de Nacimiento
  • Lugar de Procedencia
  • Ingresos Económicos
  • Consumo de Sustancias
  • Características del Domicilio
  • Antecedentes personales  y  familiares de Trastornos Psiquiátricos
  • Año y Postgrado que realiza

Material y Métodos
A los 267 médicos cursantes de postgrado en el IAHULA les fueron aplicados dos instrumentos, la Escala de Riesgo Suicida de Plutchik (32), validada en su versión española (33)  y la Escala de Datos Sociodemográficos.
La Escala de Riesgo Suicida de Plutchik (RS) es un instrumento autoaplicado diseñado para evaluar el riesgo suicida, que permite discriminar entre individuos normales y pacientes con tentativas de suicidio o con antecedentes de ellos. Consta de 15 ítems con respuesta dicotómica (si/no) que incluyen preguntas relacionadas con intentos suicidas  previos, intensidad de la ideación suicida actual, sentimientos de depresión y desesperanza, y otros aspectos relacionados con el suicidio. Cada respuesta afirmativa puntúa 1 punto y cada respuesta negativa 0 puntos, de manera que las posibles puntuaciones totales presentan un rango entre 0 y 15. Los autores de la versión española proponen un punto de corte de 6 puntos, de manera que una puntuación superior a 6 indica riesgo suicida. Cuanto mayor sea la puntuación,  mayor es el riesgo.
Los materiales empleados en la investigación son los siguientes:
Recursos Humanos

  • Responsable: Albis Yomaira  Pabón Basto, cursante de III Año Postgrado en Psiquiatría
  • Tutor: Dr. Jesús Ramón Sánchez Lizausaba. Profesor Titular Jubilado. Universidad de Los Andes 
  • Colaboradores: Lic. Solbey Morillo Puente. Prof. de Análisis Estadístico y Técnicas de Investigación Empírico Cualitativas. Departamento de Metodología, Escuela de Criminología. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. Universidad de Los Andes.

Recursos Materiales

  • Computadora
  • Impresora
  • Papel Bond tamaño carta
  • Escalas
  • Lapiceros
  • Calculadora
  • Buzón

Recursos Institucionales

  • Institución: Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes. Mérida, Estado Mérida, Venezuela. Facultad de Medicina. Escuela de

      Medicina. Universidad de los Andes.

Recursos Económicos

  • Autofinanciado

Procedimiento

            La encuesta de datos sociodemográficos y Riesgo suicida de Plutchik fue administrada durante los meses de abril a junio del 2009. Fue entregada personalmente a cada uno de los médicos cursantes de postgrado, que participaron en la investigación. Los objetivos de la investigación fueron explicados a cada uno, y se solicitó que los médicos que voluntariamente y de forma anónima contestaran la encuesta, la depositaran en un buzón especialmente diseñado para tales fines,  que estaba bajo  la responsabilidad de la autora de la investigación.

Análisis Estadístico

Los datos recolectados fueron almacenados previamente en Excel y luego procesados y analizados a través del SPSS (Statistical Package for the Social Sciences) versión 17.0, para Windows. Los resultados se presentan en tablas de frecuencias y se representan en gráficos de sectores circulares o de barras.

Para el análisis inferencial de los datos se empleó la Prueba de Chi Cuadrado, dado que la variable dependiente de la investigación, Riesgo Suicida, según la Escala de Plutchik es categórica, a un nivel de significación del 5% (α = 0.05), con la finalidad de determinar la existencia de relación entre el Riesgo Suicida y algunas variables sociodemográficas  de los médicos cursantes de postgrado, el año de postgrado que estaban realizando.

 

RESULTADOS

La investigación se realizó en  el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes con 267 médicos cursantes de postgrado. Los cuadros y gráficos fueron estructuradas según las normas de Vancouver.

Ver resultados

 

DISCUSIÓN

La presente investigación se realizó en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes, con 267 médicos cursantes de los postgrados Médicos, Quirúrgicos y Asistenciales. Se estudiaron las siguientes características sociodemográficas;  

Encontrándose en relación al Sexo, que  62% de los médicos  son del sexo femenino y  38 %, corresponde al sexo masculino, lo que quiere decir que de cada diez médicos, 6 son mujeres, lo que revela un predominio de las mujeres con respecto a los hombres. Resultados similares fueron encontrados en un estudio realizado en el año 2001 en médicos residentes de la Universidad de los Andes, por Cabello  y Cols. (34) quienes estudiaron Síndrome de desgaste profesional y apoyo familiar,  donde concluyeron que según distribución por sexos, 56% eran de sexo femenino y  44 % de sexo masculino. Uzcátegui (35) realizó una investigación en el año 1990 en los estudiantes de Postgrado en Medicina del Hospital Universitario de Los Andes, sobre uso patológico y no patológico de sustancias Psicoactivas, donde según la distribución por sexo de los sujetos fue uniforme; 50% del sexo masculino y 50% del sexo femenino, resultados que no son semejantes a los encontrados en nuestra investigación.  En Honduras, en una investigación realizada por Aguilar y Cols. (6) con respecto al Sexo, concluyeron que 55% de los médicos correspondían al sexo Masculino. Es decir en esta investigación, predominó el sexo masculino. Resultados semejantes fueron encontrados por Hawton y Cols. (8) quienes encontraron un predominio del sexo masculino 75.4% en los médicos estudiados. En ambas investigaciones, los resultados no son similares a los encontrados en el presente estudio. En otras investigaciones, Schernhammer, y Cols. (7) concluyeron que la tasa de suicidio para las médicas era más alta en comparación a la población en general y médicos. Es importante mencionar que al realizar el análisis inferencial no hubo relación entre Riesgo Suicida y Sexo. De los 11 médicos con riesgo suicida, 8 médicos (73%) son del sexo femenino y  3 médicos (27%) son del sexo masculino. Este porcentaje de médicos femeninos con riesgo suicida supera al encontrado en la muestra total en estudio, en relación al sexo femenino.

Con respecto a la edad, se observó que los médicos cursantes de postgrado tienen edades entre 25 y 55 años, con un promedio de 31,18 años y una desviación estándar de 4,56 años. En la investigación realizada por Uzcátegui (35), los resultados encontrados fueron similares, los médicos tenían edades comprendidas entre 25 y 34 años, con un promedio de 31 años y una desviación estándar de 3.31. Al igual Cabello  y Cols. (34), encontraron en la muestra final, que las edades estaban comprendidas entre los 28 y 42 años con un promedio de 32,6 años. En Honduras Aguilar y Cols. (6) concluyeron de acuerdo a los rangos de edad,  58% se encontraban dentro de los 24-29 años, 27% entre los 30-34 años y 15% entre los 35-41 años. A pesar que estos resultados son de otro país, se puede observar que las edades de los médicos residentes de postgrados son similares. Según la literatura revisada se puede apreciar que la edad es un marcador demográfico importante de riesgo suicida, existiendo dos incidencias el primer pico en la población que se encuentra entre los 15 y 24 años de edad y el segundo en aquellas personas que se encuentran por encima de los 65 años (1,15). Según resultados obtenidos, en la presente investigación; la edad de los médicos con riesgo suicida, oscila entre 25-44 años, es decir no se encuentran en los dos picos mencionados anteriormente, por lo que se presume que la edad no es un indicador de riesgo suicida, por el contrario puede ser considerado como un factor protector. Sin embargo no existen investigaciones al respecto, con las cuales se puedan establecer comparaciones.

En la presente investigación, se obtiene que el mayor porcentaje tanto de Lugar de Nacimiento y Lugar de Procedencia de los médicos, es el Estado Mérida, un 40% de los médicos nacieron en Mérida y un porcentaje un poco más elevado 46,5% provienen del mismo Estado. Esto nos indica que aparte  de los médicos nacidos en Mérida, otros se residenciaron en este estado.  Este porcentaje es seguido por el Estado Táchira, 14,1%, tanto para Lugar de Nacimiento y Lugar de Procedencia de los médicos. El Estado Táchira es frontera con el Estado Mérida  y por la cercanía  los médicos  deciden venir a realizar postgrado de medicina en la  Universidad de los Andes, además por  la diversidad de postgrados y la posibilidad de un financiamiento a través de  beca postgrado. El porcentaje más bajo, 0,4% es decir un médico nació en el Estado Anzoátegui, al igual un médico proviene del Estado Monagas. Ambos estados se ubican en la región oriente de Venezuela. El 10% de los médicos refirió que nacieron y provienen de Colombia, país  fronterizo de Venezuela.   En la revisión bibliográfica, no se encontraron investigaciones realizadas en riesgo suicida en médicos, que estudien la relación entre Lugar de Nacimiento y Procedencia, para hacer comparaciones con el presente estudio. En el capítulo de resultados se presentan  las cifras encontradas en esta investigación.

Con respecto al estado civil de los médicos, 43% fueron solteros y 42% casados. El  1.8% de la muestra están separados y un 6.3% están divorciados y el otro 6.7% están en concubinato. En el trabajo realizado por Uzcátegui (35), en relación al estado civil, el 56% está casado, y el 34.5% es soltero. Entre ambas categorías comprenden la mayoría de la muestra (90.5%). Estos resultados son muy parecidos a los encontrados en el presente trabajo. Al igual, son similares los resultados presentados por Cabello  y Cols. (34), quienes encontraron que el 51,87% de los médicos estaban casados, 43,85% solteros y 4,28% divorciados.  Resultados similares fueron encontrados por Aguilar y Cols. (6), 48% médicos estaban casados y 45% estaban solteros. Se  puede apreciar que no existen diferencias significativas en relación al estado civil, las investigaciones revisadas concluyen que existe un porcentaje similar entre médicos solteros y médicos casados.

Otra de las características estudiadas en la presente investigación se refiere a los hijos de los médicos cursantes de postgrado en el IAHULA, según datos obtenidos, un 56% de los médicos, refirió no tener hijos el 44%, refirió tener hijos. De estos médicos que tienen hijos, en promedio refirieron tener 2 hijos, con una edad promedio de 7,80 años y una desviación estándar de 6,35 años. Más de la mitad, 69% viven con sus hijos, el 31% no viven con sus hijos, entre las causas por la cual no viven con sus hijos, un porcentaje  alto 80,5% alegó como razón para ello el estar realizando el postgrado, un porcentaje menor 19,5% alegaron separación de la pareja. Resultados similares fueron obtenidos en la investigación realizada por Cabello  y Cols. (34), quienes encontraron que el 42,78%  de los médicos no tenían hijos y el 57,22% tenían entre 1 y 3 hijos. Aguilar y Cols. (6), encontraron que el 51% de los médicos no tenían ningún hijo, 30% tenían un hijo y 13% tenían dos hijos. Sin embargo en ambas investigaciones no se estudiaron características referentes a edad de los hijos, y si los médicos conviven con los mismos que nos permita realizar comparaciones.
En la presente investigación hay un porcentaje importante, más de la mitad de los médicos no tienen hijos.  El 60,7 % refirió tener 1 hijo y 69% de los medico refirió  vivir con sus hijos. Recordemos que también existe un porcentaje importante de médicos que están casados y es presumible que la profesión médica no les permite tener más de 2 hijos. Los médicos que provienen del Estado Mérida tienen oportunidad de vivir con sus hijos. Los médicos que no viven con sus hijos  alegaron entre otras  causas estar realizando postgrado.
Algunos autores hacen referencia a que las responsabilidades de la crianza de los hijos confieren un elemento protector adicional al suicidio (21). En relación a ello nos planteamos la interrogante,  ¿el tener hijos es un factor protector al suicidio en los médicos cursantes de postgrado?, o,  ¿es un factor de riesgo suicida para más de la mitad de los médicos que refirieron no tener hijos?, quizás la respuesta a estas interrogantes puedan encontrarse en investigaciones futuras. Importante mencionar que al realizar el análisis inferencial,  no se observaron relaciones entre número de hijos y riesgo suicida. De los once médicos con riesgo suicida, 7 médicos (63,6%), refirió no tener hijos y 4 médicos (36,4%), refirió tener hijos, de  estos; 3 médicos (75%) alegaron vivir con sus hijos.

En relación a las características del domicilio de los médicos, se encontraron los siguientes resultados, el 99%  viven en Zona Urbana y solo un 1%, es decir 2 médicos viven en Zona Rural. El 68% de estos médicos viven en apartamento, 32% refirió vivir en casas. El 50% refirió que vive en vivienda alquilada,  y tan solo 33% indicó que su vivienda es propia. Más de la mitad de los médicos,  86% viven acompañados, y tan solo 14 % indicó que vive solo. De los médicos que refirieron vivir acompañados, más de la mitad, 57,2% viven con sus familiares y 23,1% viven con sus compañeros. Es importante señalar que en la revisión bibliográfica no se encontraron investigaciones donde se haga referencia a las características del domicilio de los médicos y por lo tanto no es posible realizar comparaciones. Al revisar ingreso económico de los médicos  presumimos que no es posible la adquisición de una vivienda propia. Llama la atención que un porcentaje muy bajo de médicos refiere vivir solos, ya que existe un porcentaje importante que no proviene  del Estado Mérida, podemos pensar que estos médicos que provienen de otros estados comparten la vivienda y así  reducen los gastos económicos. En relación a los once médicos con riesgo suicida, el 100% vive en zona urbana, el 63,6% vive en apartamento y el 36,4% en casas. El 36,4% refirió que vive en vivienda propia. El 81,8% de los médicos refirió que vive acompañado y 18,2% refirió que vive solo.  

En la presente investigación se evaluaron tanto el ingreso económico como la fuente de ingreso de los médicos, donde se observa que el ingreso económico mensual promedio es de 2.293 Bsf. y la principal fuente de ingreso es Beca postgrado en un 88.7%, seguido de un 3% por fuente de ingreso autofinanciado. Uzcátegui (35), obtuvo como resultado en relación al tipo de financiamiento que perciben los médicos, el 59% recibe una beca institucional derivada del gobierno nacional. El 38.2% restante no percibe un aporte económico oficial. En el estudio realizado por Cabello  y Cols. (34) en cuanto a ingresos, 66,84% reportó un ingreso mensual entre quinientos un mil y un millón de bolívares, un 22,46% menos de quinientos mil bolívares; el restante 10,70% no reportó ingresos. Los resultados de ambos estudios, no son similares a los obtenidos en la presente investigación. Ya que las investigaciones fueron realizadas en los años 1990 y 2001. Desde entonces  ha habido un incremento  económico de las becas asignadas por el Ministerio. Actualmente todos los postgrados médicos, quirúrgicos de la Universidad de Los Andes y los asistenciales son financiados por el Ministerio del Poder Popular para la Salud, es importante señalar que a este financiamiento tienen derecho solo los médicos venezolanos, no así los médicos extranjeros. Esto explica que un porcentaje bajo de médicos, es decir los extranjeros son  autofinanciados. De los 11 médicos con riesgo suicida, el 100% es financiado por Beca Postgrado.

Al evaluar el consumo de sustancias en estos médicos, se aprecia que  un porcentaje elevado, 83,1% refirió consumo de sustancias, mientras que un 16,9% niega consumo. Del porcentaje de médicos que refirió consumo, casi la mitad un 49,8% consume cafeína, 27,3% consume  alcohol, 5,6% consume nicotina y las otras sustancias contenidas en el tabaco. Un médico 0,4% refirió consumo de benzodiacepina. Es importante mencionar que este 83,1% de médicos negaron el consumo de sustancias como Marihuana, Cocaína, Heroína, Opiáceos y Chimó. Aguilar y Cols. (6) obtuvieron como resultado en su investigación que la  Prevalencia de  Abuso / Dependencia Tabaco es de un 20%, Abuso / Dependencia de Alcohol y otras Sustancias Psicoactivas un 37%. Es imposible comparar los resultados obtenidos con la investigación realizada por Aguilar y Cols. ya que en el presente estudio la población encuestada no respondieron frecuencia del consumo de sustancias y por lo tanto no se puede determinar abuso y dependencia de sustancias. En la investigación realizada por Uzcátegui (35), se obtuvo como resultado que el 1% de la muestra (2 sujetos) manifestó abuso y dependencia de drogas psicotrópicas.   

En relación al antecedente personal de trastorno psiquiátrico, un porcentaje elevado 94% niega dicho antecedente y solo un 6% afirma tener antecedente personal de trastorno psiquiátrico. El 68% de los médicos con antecedente personal de trastorno psiquiátrico tienen antecedente de Depresión, 13% refirió Ansiedad, otro 13% refirió Anorexia-bulimia y un médico 6% refirió Esquizofrenia. Frank y Cols. (10) investigaron, Depresión y Suicidio entre Médicas en USA. Los resultados fueron que las Médicas que han intentado el suicidio,  tenían una historia de depresión.  Aguilar y Cols. (6) encontraron que  la prevalencia de Trastornos Mentales y del Comportamiento general es de 53%, el 68% de estos médicos residentes tenían Antecedentes Personales Psicopatológicos. En los médicos sin ningún tipo de trastorno mental y del comportamiento 61.7%  tenía Antecedentes Personales Psicopatológicos.
De los 11 médicos con riesgo suicida, según la Escala de Plutchik, 9 médicos (82%) negaron  antecedente personal de trastorno psiquiátrico y 2 médicos (18%) refirieron tener antecedente personal de depresión.

Referente al antecedente familiar de trastorno psiquiátrico se encontró, que 83% respondió no tener antecedente y 17% respondieron si tener antecedente familiar de trastorno psiquiátrico. De los cuales, 47,8% refirió Depresión, 26,0% Esquizofrenia  y un porcentaje mas bajo, 4,4%  refirió antecedente de otras Psicosis, Obsesivo – Compulsivo, Intento de suicidio, Alzheimer, y Trastorno Bipolar. Un 2,1% refirió, ansiedad y consumo de sustancias. Aguilar y Cols. (6) encontraron que los médicos con trastorno mental y del comportamiento, el 81% tenía Antecedentes Familiar Psicopatológicos. En los médicos sin  trastorno mental y del comportamiento 74.4%  tenía Antecedentes Familiares Psicopatológicos. Son porcentajes altos comparados con el presente trabajo. De los resultados obtenidos existe un porcentaje importante que niega antecedente familiar de trastorno psiquiátrico. Sin embargo, de los que refieren antecedente familiar, casi la mitad informó depresión, este hecho puede ser atribuido a un elemento genético del trastorno depresivo.  Es necesario señalar que un 4,4% refirió  intento suicida en algún miembro de familia. 

En relación al tipo de postgrado y año que cursan los médicos, 58% cursan un postgrado Médico, 42% cursan un  postgrado Quirúrgico. De los postgrados médicos 16,1% cursan Puericultura y Pediatría, 12,3% cursan Medicina Interna y  un 1,9%  cada uno, cursan los Postgrado de Terapia Intensiva Medicina Critica Adultos y Pediátrica, y Medicina de Familia. De los Postgrado Quirúrgico y Asistenciales, 22,3% cursan Anestesiología, 17,9% Obstetricia y Ginecología y 3,6% cursan Cirugía Cardiovascular. En relación al año de postgrado, 35,6% están cursando 2do año,   los que estudian el 1er año son un 34.5%, un 28,1%  cursan 3er año, 1.1% cursa 4to año  y  0.7% cursa 5to año. En el estudio realizado por Uzcátegui (35) el 56,5% de los sujetos esta realizando un postgrado de tipo médico, y el 41,8% realiza un postgrado quirúrgico. La distribución en relación al año de postgrado fue bastante uniforme aproximadamente 33% para cada uno de los 3 primeros años. Estos resultados son similares a los obtenidos en la presente investigación, en el tipo de postgrado (Médico, Quirúrgico)  y el año que esta cursando. Como explicación a los resultados encontrados, se puede mencionar que el postgrado médico tiene el mayor número de postgrados, 16 en total y de ellos Pediatría y Puericultura, Medicina Interna, son los que tienen mayor número de cursantes inscritos, el menor número de cursantes son de Medicina de Familia, Terapia Intensiva Medicina Critica Adultos y Pediátrica. Lo cual se pudo apreciar en los resultados encontrados. En relación al postgrado Quirúrgico, solo cuenta con 7 postgrados, más en esta investigación fueron incluidos los postgrados quirúrgicos no universitarios lo que da un total de 10. De estos postgrados,  Ginecología y Obstetricia y Anestesiología son los que tienen mayor número de médicos inscritos en el Consejo General de Estudios de Postgrados. Con respecto al año de postgrado fue muy similar el porcentaje obtenido en cada uno de los tres primeros años en relación al estudio realizado por Uzcátegui (35). Es importante mencionar que los únicos postgrado que tienen médicos cursantes hasta 4to año son Cirugía General y Traumatología y el único postgrado con 5to año es Neurocirugía.  Por lo tanto ésta es la explicación a los porcentajes bajos obtenidos por estos años. En la investigación realizada por Aguilar y cols. (6), el riesgo suicida encontrado fue del 11%, como una manifestación de múltiples entidades clínicas psiquiátricas,  de estos, el 54% cursaban el 3er  año, 27% el 1er año y 2do  año tiene un riesgo suicida del 18%.  

Con respecto a la Escala de Riesgo Suicida de Plutchik,  los resultados obtenidos fueron los siguientes un 96% tuvo puntuaciones menores a 6 puntos, puntaje considerado como punto de corte para indicar riesgo suicida. Obtuvieron seis  puntos o más, 4% de la muestra, que corresponden a 11 médicos cursantes. En la revisión bibliográfica, no se encontraron investigaciones de riesgo suicida en médicos utilizando la escala de Riesgo Suicida de Plutchik.

En relación a los resultados obtenidos, un 82% de los médicos con riesgo suicida cursan un postgrado médico y un 18% cursan postgrado quirúrgico.  En relación al postgrado médico, un 36% de los médicos con riesgo suicida cursan Pediatría y Puericultura, 18% Psiquiatría y 9%, cada uno, cursan Neurología, Neumonología, Radiología y Diagnóstico por Imágenes. De los postgrado quirúrgico, 9% cursan Cirugía General y otro 9%, es decir un médico, cursa Ortopedia y Traumatología. En relación al año de postgrado que están cursando, 64% de los médicos con riesgo suicida, cursa 2do año de postgrado, seguido de 18% para 1er y 3er año respectivamente. Al comparar datos con la investigación de Aguilar y Cols. (6), no se aprecian semejanzas.

En nuestra investigación se observó relación entre las variables Riesgo Suicida y Estado Civil. Se aprecia que de los 11 médicos con Riesgo Suicida, casi la mitad,  45% son solteros. Es importante mencionar que el 43% de los médicos que respondieron la encuesta son solteros. El Smith y cols. (22) propone, que en las culturas occidentales existen tasas altas de suicidio entre las personas solteras, tasas aun más elevadas entre las personas viudas,  y algunas de las tasas más altas entre las personas separadas o divorciadas. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente no disponemos de investigaciones de riesgo suicida en los médicos y no se puede establecer comparaciones con otras investigaciones.

Al realizar el análisis inferencial, se estableció una relación entre la variable riesgo suicida y la variable lugar de nacimiento, el mayor porcentaje de médicos con riesgo suicida, se encuentra entre los nacidos en Distrito Capital, Mérida y Portuguesa, cada uno con 27,2%. Comparado con el porcentaje de la muestra estudiada, el 40,0% de los médicos nació en Mérida,  3,3% nació en Portuguesa y 9,1% nació en Distrito Capital. No hemos encontrado investigaciones relacionadas con estas dos variables para establecer comparaciones.

También se observó una relación entre Riesgo Suicida y Lugar de Procedencia. En un 36,3% los médicos con Riesgo Suicida provienen de Mérida. Comparado con 46,5% de los médicos que provienen del Estado Mérida. No hemos encontrado  investigaciones similares para establecer comparaciones.

Otra relación, fue entre Riesgo Suicida y el consumo de benzodiacepina. Un médico 9% con riesgo suicida, refirió consumo de benzodiacepina. No hemos encontrado investigaciones similares para realizar comparaciones.

Al realizar el análisis inferencial entre riesgo suicida y antecedente familiar de trastorno psiquiátrico, se encontró una relación entre ambas variables. La depresión fue referida en un 36.3% de los médicos con riesgo suicida. Comparado con un 47,8% de médicos que refirieron depresión como antecedente familiar de trastorno psiquiátrico. Harris (29) hace referencia, en una investigación, que las personas afectadas por depresión grave, durante toda la vida tienen entre un 12% a 15% riesgo suicida. En médicos no hemos encontrado investigaciones entre, Riesgo suicida y antecedente familiar de trastorno psiquiátrico, que permita establecer comparación.
Existen once médicos cursantes de postgrado en el IAHULA que presentan riesgo suicida, lo que se encuentra en relación con las siguientes características sociodemográficas: estado civil, lugar de nacimiento, lugar de procedencia, consumo de benzodiacepina y antecedente familiar de trastorno psiquiátrico. La realización de nuevas investigaciones relacionadas con riesgo suicida en  médicos venezolanos, es necesaria para aclarar las interrogantes  que persisten.
Esta investigación nos ha brindado una información detallada de las características sociodemográficas de los médicos cursantes de postgrado en el IAHULA, es de tomar en consideración que once cursantes tienen riesgo suicida, un cursante tiene antecedente personal de esquizofrenia.  El número de los que consumen sustancias también es considerable aunque está negado en consumo de sustancias ilegales, no conocemos la presencia de abuso o dependencia porque no respondieron esa parte de la encuesta.  

CONCLUSIONES

En esta investigación se puede concluir;

  • Predominó el sexo femenino.
  • Edad promedio de 31,18 años y una desviación estándar  de  4,56 años.
  • El mayor porcentaje, nació y provienen del Estado Mérida.
  • Porcentajes más altos, son solteros y casados. No existe diferencia importante entre ambos.  
  • Más de la mitad, refirió tener hijos.
  • 60,7% tienen un hijo. Con una edad promedio 7,80 años y una desviación estándar  de 6,35 años.
  • Más de la mitad vive con sus hijos.
  • Menos de la mitad no vive con sus hijos por estar cursando postgrado.
  • Vivienda, se ubica en zona urbana, más de la mitad viven en apartamento alquilado y convive con sus familiares.
  • Ingreso económico promedio es de 2.293 Bsf.  La principal fuente de ingreso es la beca postgrado.
  • El 83% refirió consumo de sustancias, la mitad consume cafeína.
  • 6% refirió antecedente personal de trastorno psiquiátrico. Más de la mitad informó depresión. Uno de los cursantes manifestó esquizofrenia.
  • 17% refirió antecedente familiar de trastorno psiquiátrico, casi la mitad refirió depresión.
  • Más de la mitad realiza un postgrado médico. Mayor porcentaje, Pediatría y Puericultura, seguido de Medicina Interna.
  • El mayor porcentaje de médicos cursa 2do año de postgrado, seguidos de 1er año.
  • Según la Escala de Riesgo Suicida de Plutchik, 96% no tienen riesgo suicida y  un 4% presenta riesgo suicida. En este momento existen 11 médicos con riesgo suicida cursando postgrado en el IAHULA.
  • De los médicos con riesgo suicida, 36% cursan el postgrado de Pediatría y Puericultura, seguido en un 18% por médicos cursantes del postgrado de Psiquiatría.
  • Existe correlación  entre Riesgo Suicida y Estado civil, Lugar de Nacimiento, y de Procedencia, Consumo de Benzodiacepina y tener Antecedente Familiar de Trastorno Psiquiátrico.

 

RECOMENDACIONES

  • Promover la  Salud Mental en los estudiantes de la Facultad de  Medicina.

 

  • Informar los resultados obtenidos de la presente investigación,  a la División de Postgrado de la Universidad de los Andes con el fin de implantar instrumentos psicométricos para detección temprana de alteraciones psicopatológicas en los aspirantes de nuevo ingreso a los diferentes postgrados.
  • Es necesario investigar la presencia de riesgo suicida y trastornos mentales en médicos que ingresan a los postgrados del IAHULA, la intención debe ser profilaxis y tratamiento, lo que debe extenderse a otras patologías.

 

  • Continuidad por parte del postgrado de Psiquiatría en esta línea de investigación,   riesgo suicida y suicidio en personal del área de la salud y en la población general;  en función de estos hallazgos desarrollar estrategias de prevención del suicidio.

 

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