La Psicoterapia
Prof. Heriberto González Méndez E.
    Como no existe una definición de psicoterapia que sea aceptada por todas las escuelas, hemos decidido enunciar aquí el  concepto que sobre ella tiene el autor, se tratan de resumir los elementos comunes de varias definiciones, sin pretender abarcarlas a todas. Concebimos la psicoterapia como una relación complementaria de ayuda,  entre un psicoterapeuta y un paciente, que tiene por objeto modificar conductas y sentimientos considerados patológicos, para que en su lugar se desarrollen comportamientos que produzcan un mayor grado de bienestar personal, y se facilite la interrelación gratificante y productiva.  
    Aunque es un proceso de aprendizaje, el énfasis no se pone ni en la educación, ni en la persuasión, ni en la exhortación, ni en el consejo; cumple su objetivo a través de promover una experiencia emocional correctiva, donde la comprensión intelectual es sólo un accesorio.
    A pesar de que parten de principios diferentes, conductistas,  psicoanalistas y  terapeutas de otras escuelas, parecen aceptar aunque sea de forma implícita lo siguiente:
    1. El trastorno es una conducta-sentimiento inadecuada, que se impone al paciente en contra de su voluntad.
    2. Esta conducta es una especie de mensaje no verbal, que ocurre allí donde no ha sido posible la expresión verbal abierta, bien sea porque el individuo desconoce  lo que necesita comunicar o porque no se atreve a hacerlo.
    3. El paciente tiene un conjunto de ideas y creencias sobre si mismo y el mundo que lo hacen sufrir.
    4. Esta concepción inadecuada de si mismo y del mundo es el producto de una serie de vivencias generalmente infantiles, ocurridas en el marco de una relación complementaria conflictiva.
    5. Las ideas que sobre si mismo y el mundo tiene el paciente se mantienen estables ante el paso del tiempo,  gracias a la acción de mecanismos de retroalimentación que lo refuerzan. Entre dichos mecanismos están los siguientes:
        5.1.- Atención y percepción selectiva. El paciente prefiere prestar atención  a aquellas vivencias que están acordes con su concepción de la realidad, no presta atención, reprime o niega, aquellas vivencias     que le demuestran aspectos no aceptados de si mismo o el mundo. Ej. El individuo que se desvaloriza porque tiene una pobre concepción de si mismo, está atento a todos los errores que confirmen esta idea y no se da cuenta de sus aciertos y éxitos que la contradicen. Al sólo darse cuenta de los aspectos negativos refuerza la idea negativa que tiene de si mismo.
        5.2.- Pensamientos. El paciente mantiene un diálogo interno, donde sin darse cuenta, se repite una y otra vez observaciones, críticas o mandatos, que están de acuerdo con la idea que tiene sobre si mismo. Ej. El paciente ansioso de continuo se pregunta, ¿podré hacerlo?, ¿seré capaz?, o dice, ¡cuidado!, ¡me voy a equivocar!, ¡voy a fallar!, ¡me van a rechazar! El paciente depresivo  se dice, “yo no sirvo”, “no valgo”, “soy un fracasado”, “nadie me quiere”, etc.
        5.3.- Sensaciones y emociones. Existe una relación muy directa entre los pensamientos,  las sensaciones y los sentimientos. Pensamientos de peligro generan ansiedad, pensamientos de pérdida generan tristeza etc. Estas sensaciones y emociones a su vez refuerzan los pensamientos con los cuales están relacionados.
        5.4.- Comunicación. Lo que comunica el paciente, tanto en su contenido verbal como en su mensaje no verbal, suele estar relacionado con sus creencias, pensamientos y emociones.
        5.5.- Los grupos con los cuales comparte el paciente también están relacionados y refuerzan las ideas, creencias, pensamientos y estilos de comunicación que el paciente tiene. Personas dependientes se relacionan con autoritarios, ansiosos con sobreprotectores, agresivos con tímidos, etc.
        5.6.- Lo que  hemos enunciado anteriormente también se cumple para los hábitos y estrategias de enfrentamiento, que reflejan y refuerzan las creencias, estilos de comunicación, etc.
        5.7.- Las expectativas que se tienen sobre el futuro y los recuerdos del pasado también están modelados por esa estructura.
    De lo que acabamos  de exponer se deduce que estos individuos vivieron una serie de circunstancias en su infancia, que hacían comprensible en esa época su malestar, y que, por los mecanismos antes señalados crean en el presente las condiciones para que, a pesar de que las circunstancias varían, esas mismas conductas permanezcan, debido a la estructuración de una serie de círculos viciosos que las refuerzan y mantienen actualizadas.

 


    Esta estructura de diferentes aspectos de la personalidad que se determinan y refuerzan mutuamente es similar tanto en los individuos que funcionan bien como en los pacientes que presentan dificultades. La diferencia radica en que,  en los primeros, las creencias, pensamientos, emociones y conductas, generan bienestar y respuestas adaptativas satisfactorias que no necesitan ser cambiadas, y en los enfermos producen malestar y diversos grados de conflictos y por ello es conveniente cambiarlos. Sin embargo, la dificultad para el cambio suele ser grande, no solo por la estructura autoreforzante de estos mecanismos, sino que además el individuo cree que sus ideas y creencias son la verdad y los identifica con su propia identidad. Por eso cualquier cambio nuclear es percibido como peligroso y hace que el individuo se defienda. Sólo cuando el modelo se hace disfuncional y produce un alto nivel de malestar es que el paciente se manifiesta dispuesto a modificarlo y se abre al cambio.
    Este es el objetivo de la psicoterapia.
    La forma como lograrlo depende de las características del paciente y del terapeuta, así como el enfoque que este último utilice.
    Elementos comunes a todos los enfoques psicoterapéuticos: A pesar de las diferencias que existen entre las  escuelas, todos los métodos terapéuticos tienen en común lo siguiente:
    1) Se establece una relación complementaria de ayuda, donde se promueve el sentimiento de confianza.
    2) El terapeuta se abstiene de criticar o enjuiciar al paciente, en lugar de ello lo induce a expresar con libertad sus sentimientos, temores y deseos.
    3) A través de los descubrimientos que el paciente hace, o de la intervención directa del terapeuta, se reestructura la idea inadecuada que el paciente tiene de la realidad y con esto se rompe un círculo vicioso.
    4) Se estructuran nuevas formas de comportamientos más gratificantes, que compitan con las ganancias secundarias de las conductas inadecuadas, con lo cual se rompe otro círculo vicioso.
    Diferentes enfoques: Existe una enorme variedad de enfoques, para los efectos de este capítulo sólo describiremos los que consideramos más importantes.
     Terapia de apoyo: Este enfoque está dirigido a aquellas personas que han funcionado en forma adecuada, que por un hecho determinado se desajustaron y presentaron síntomas compatibles con el diagnóstico de “reacción”.
    Esta forma de terapia no intenta realizar cambios en la estructura de la personalidad del paciente, sino restablecer los mecanismos adecuados que tenía antes del incidente que lo desajustó. Para lograrlo se utilizan cuatro mecanismos básicos:
    1) La catarsis: este procedimiento es común a la mayoría de las técnicas de psicoterapia, consiste en permitirle al paciente expresar libremente todas sus emociones, pensamientos y deseos.
    2) La tranquilización: mediante este procedimiento se trata de demostrarle al paciente que sus temores y sentimientos irracionales que  lo atormentan carecen de base, en su lugar se le permite comprender la situación en forma más real, se le da seguridad y confianza en sus capacidades para enfrentarlos y superarlos.
    3) Análisis de alternativas: después que el paciente se siente más tranquilo y puede ver la realidad con más objetividad, se le pide que analice todas las posibles conductas, se comparan los aspectos positivos y negativos de cada una y elige la que más le conviene.
    4) Persuasión: luego que ha escogido la que parece mas viable pero teme hacerlo, se le refuerza, se le señalan sus capacidades y aptitudes reales, se aumenta su autoconfianza, cuando se considera que está en condiciones, se le persuade a que realice lo que en esas circunstancias debe hacer.
    Si como consecuencia de ello la conducta ensayada da resultados positivos, esto le demostrará que el problema tenía solución y aparecerán entonces sentimientos gratificantes, con lo cual comienza a estructurarse un círculo de reforzamientos positivos. Si falla, se analizan los resultados y se utilizan los errores para rectificar, se ensaya otra conducta hasta encontrar la más apropiada.
    Ejemplo: se trata de un paciente de 37 años de edad, asintomático hasta hace 20 días, cuando a raíz de la muerte accidental de su esposa comienza a presentar tristeza muy intensa e ideación suicida.
    En la primera parte de la terapia se le indujo a expresar libremente sus sentimientos. El paciente que hasta la fecha no había llorado, lo hizo intensamente. Luego de sentir y expresar sus sentimientos de dolor, comenzó a sentir una rabia inexplicable y al explicarla se dio cuenta que sentía rabia contra la esposa por haberlo abandonado y rabia contra si mismo, lo atormentaban sentimientos de culpa. La esposa murió conduciendo un vehículo y él se mortificaba  pensando que si él hubiese manejado ese día, ella no hubiese muerto. Después de expresar estas ideas sintió menos dolor y rabia, entonces se procedió a examinar la lógica de esa culpa, pronto se dio cuenta de lo irracional de ese pensamiento, pues su esposa conducía a diario desde hacía años y era obvio que el accidente podía ocurrir en cualquier momento. De forma concomitante comenzaron a asaltarlo varias dudas, ¿que sería ahora de su vida?, ¿como enfrentaría al mundo viudo y con dos niños? La terapia se focalizó primero hacia los niños, el paciente examinó todas las alternativas, decidió quedarse con ellos y contratar los servicios de una doméstica, luego se le persuadió para que cambiara su vestimenta y que reiniciara las actividades sociales que antes realizaba, esto en ocasiones reactivaba sus sentimientos de culpa que eran analizados en la terapia; a medida que se  reintegraba a las actividades cotidianas su estado de ánimo cambió, podía recordar a su esposa con nostalgia pero sin dolor, poco a poco  restableció el equilibrio hasta volver a ser como antes.
    Enfoque conductista: Las psicoterapias que utilizan este modelo no se preocupan por descubrir las raíces históricas de una conducta patológica determinada o modificar los conflictos intrapsíquicos, en lugar de esto dirigen su acción a romper los círculos viciosos, debilitan hasta extinguir las conductas inadecuadas y las suplantan por otras más adaptativas.
    Para lograrlo siguen  la siguiente secuencia:
1. Identifican la o las conductas patológicas que desean modificar.
2. Especifican las situaciones que provocan y refuerzan estas conductas.
    3. Formulan cuales son los objetivos del tratamiento.
4. Escogen la o las técnicas que consideran más adecuadas. Entre estas técnicas para debilitar las conductas inadecuadas tenemos las siguientes:
        4.1.- Desensibilización: se basa en las siguientes premisas
-No pueden coexistir respuestas incompatibles en el mismo momento. Ej. Ansiedad y relajación muscular.
-Las situaciones imaginadas producen efectos similares a las situaciones vividas.
-La respuesta adecuada que se aprende en el consultorio se generaliza a toda la vida del paciente.
        Parte de esto para intentar contrarrestar los efectos de la angustia al asociar estados profundos de relajación muscular con los estímulos que provocan ansiedad. Para lograrlo siguen la siguiente secuencia:
            -Identifican las situaciones que provocan ansiedad, las agrupan y jerarquizan desde la que provoca menos a la que provoca más ansiedad. La terapia comenzará con las que provoquen menos ansiedad.
            -Entrenan al paciente para que pueda lograr una relajación muscular profunda.
            -Inducen la relajación y cuando el paciente se encuentra muy relajado y por lo tanto tranquilo le piden que imagine la situación ansiógena. Ej. a un paciente con fobia a los ascensores se le pide que imagine que esta en un pasillo de 20 m., al final del cual se encuentra un ascensor, de manera progresiva se va acercando a él. Si en algún momento el paciente presenta ansiedad se le pide que interrumpa la imagen,  se profundiza la relajación hasta que de nuevo esté muy tranquilo. Esto se repite hasta que el paciente pueda imaginarse que está adentro del ascensor y experimentar sensación de bienestar. Cuando se logra esto se pasa a otra situación que provoque ansiedad y así se prosigue hasta agotar todas las situaciones ansiógenas.
    La actitud que se adquiere en el consultorio ante la imagen se generaliza a las situaciones de la vida real y con ello se interrumpe el círculo vicioso.
        4.2.- Aprendizaje aversivo: con esta técnica se intentan eliminar las respuestas indeseables pero agradables, al asociarlas con estímulos desagradables. Dichos estímulos pueden ser drogas que produzcan náuseas, o vómitos, o estímulos dolorosos como shocks eléctricos. Ej., a un paciente alcohólico se le da a tomar disulfirán (antabuse), el cual produce una reacción muy desagradable cuando el paciente ingiere alcohol.
        4.3.- Método implosivo: con esta técnica se somete al paciente a la situación ansiógena. Ej., una persona que es fóbica a la presencia de cucarachas podría sujetarse a una silla para luego verterle encima cucarachas muertas. Esta situación produce un estado de pánico momentáneo, sin embargo, de manera sorpresiva ocurre un hecho paradójico, después de llegar al máximo, el temor desaparece cuando el paciente comprende por la vivencia que no le ha ocurrido nada perjudicial y que sus temores eran infundados.
        4.4.- Retirada del reforzamiento: el método es sencillo, primero se precisa bien que es lo que refuerza la conducta inadecuada, cuando esto ocurre no se le da el refuerzo. Después de varios esfuerzos esta respuesta comienza a debilitarse. Ej. Un niño tiene una actitud determinada ante la cual los padres se fijan en él para regañarlo. En este caso se le pide a los padres que cuando el niño tenga esa actitud no se le preste  atención, si la abandona y tiene otra más adecuada, entonces se le  refuerza fijándose en él, conversando, etc.
        4.5.- Técnicas para inducir conductas adecuadas: todas se basan en reforzar con premios cuando la conducta adecuada ocurre. Existen dos formas de proceder:
            4.5.1.- Condicionamiento operante: en este caso se proporcionan recompensas cuando la conducta adecuada se presenta en forma espontánea y se retiran cuando no se presenta.
            4.5.2.- Imitación de modelos: es una variante de la anterior, pero en ella el paciente observa una conducta adecuada, en un modelo que puede ser una persona real o una proyección fílmica, cuando el paciente puede repetir la conducta obtiene una recompensa.
    Con todas estas técnicas los conductistas logran interrumpir los círculos viciosos y proporcionan conductas más adecuadas que terminan por imponerse.
    Enfoque Intrapsíquico: Los psicoterapeutas que adoptan este modelo, parten de la idea de que la conducta manifiesta es una expresión superficial de procesos intrapsíquicos, y que sólo modificándolos se pueden eliminar los síntomas actuales. Su objetivo es por lo tanto la reconstrucción del mundo subjetivo del paciente para lograr cambios en la conducta.
    Estos terapeutas parten de las siguientes premisas:
    1) La conciencia es sólo una pequeña porción de los procesos mentales, la mayoría de los cuales son inconscientes.
    2) Todos los procesos mentales están interconectados, existe una causa que excluye los actos casuales.
    3) La psicopatología tiene su origen en la persistencia de instintos reprimidos que generaron graves conflictos durante el desarrollo psicosexual en la infancia.
    4) Estos conflictos, debido a su carga dolorosa o peligrosa, son excluidos de la conciencia por un proceso activo de represión que consume una gran cantidad de energía, pero no desaparecen del todo, se manifiestan en forma de síntomas, en apariencia desconectados de sus orígenes, por esta razón aparecen como incomprensibles e irracionales.
    5) Si se desea modificar la conducta patológica, es necesario que el individuo descubra las conexiones entre sus síntomas y sus orígenes reales, debe enfrentar para ello a los mecanismos represivos que obstaculizan el proceso.
    6) A medida que esto ocurre se reviven también sentimientos infantiles reprimidos, que al hacerse  conscientes  pierden su carga patológica.
    7) Una vez efectuado este proceso, el individuo dispone de una mayor cantidad de energía que puede utilizar para resolver problemas cotidianos, puede también percibir la realidad de manera más objetiva.
    Todo esto hace que su conducta se adecue automáticamente a las exigencias reales y el individuo pueda llevar una existencia más gratificante.
    Para lograr esto el proceso de terapia se desarrolla así: el terapeuta adopta una actitud pasiva, oye al paciente y le incita a que comunique con libertad todo lo que ocurre. Bien sea que el paciente hable de sus experiencias reales, de sus fantasías o de sus sueños, por el principio de causalidad todo apuntará hacia los conflictos infantiles, el terapeuta favorece este proceso haciendo preguntas que orientan en esa dirección. En un momento preciso, cuando el paciente se enfrente con un mecanismo que le impida seguir avanzando, el terapeuta intervendrá haciendo la conexión que le permita al paciente saltar el obstáculo. En determinados momentos el paciente tendrá una comprensión instantánea de algún hecho, a esto se le denomina Insight. En forma paralela, el paciente proyecta sobre el terapeuta características que no le corresponden y que tienen que ver con su experiencia con los padres, a esto se le denomina transferencia y es también objeto de análisis.
    Este proceso discurre a lo largo de meses o años, durante los cuales los síntomas van desapareciendo en la medida que el paciente va haciendo consciente sus procesos inconscientes.
    Entre estos dos enfoques surge un tercero que toma en cuenta tanto los procesos intrapsíquicos como la conducta observable.
    Los terapeutas que adoptan esta posición llaman a su enfoque de diversas maneras: tercera fuerza, enfoque humanista, integralista, fenomenológico, etc. Aunque parten de diversos marcos referenciales y utilizan una gran variedad de técnicas, comparten algunas premisas que permiten identificarlos como a un grupo.
    Estas premisas son las siguientes:
    1) Al igual que los intrapsíquicos le dan gran importancia a los procesos internos (sentimientos, pensamientos, percepciones) como generadores de la conducta, pero se diferencian de ellos porque no hacen énfasis en descubrir las raíces históricas de los síntomas del paciente, sino en precisar las características actuales de sus procesos intrapsíquicos.                 
    2) Al igual que los conductistas le dan importancia al comportamiento observable, se diferencian de ellos en que correlacionan la conducta con los procesos internos.
    3) Hacen énfasis en el “darse cuenta” de los círculos viciosos que ocurren tanto en los procesos internos como en la interacción personal. Los relacionan con las vivencias del paciente y promueven su corrección consciente y voluntaria en el presente.
    Ejemplo: permiten que los pacientes detecten los pensamientos que cruzan fugazmente por su mente y los relacionen con sus sentimientos y conductas, así como se den cuenta de las cosas que ellos hacen en su relación interpersonal para crearse conflictos. Correlacionan ambos comportamientos con las experiencias vividas por el paciente a lo largo de toda su vida y crean las condiciones para que pueda superarlos ahora.
    4) Parten de la idea de que todos los seres humanos tenemos una serie de potencialidades (muchas de ellas bloqueadas por las condiciones en las cuales hemos vivido) que de ser desarrolladas producen un estado de bienestar, donde predominan los círculos de reforzamiento gratificante. Uno de los objetivos de este estilo de psicoterapia es el de promocionar el desarrollo de estas potencialidades. A este proceso se le denomina crecimiento y su culminación es la autorrealización.
    Con estas premisas básicas se desarrolla el proceso terapéutico que en su  generalidad sigue la siguiente  secuencia:
    1) En una relación cara a cara, el terapeuta con su actitud de aceptación y benevolencia crea un clima de confianza, en el cual se le hace fácil al paciente exponer sus problemas.
    2) Se exploran los pensamientos, sentimientos y conductas del paciente.
    3) Después que el terapeuta tiene una idea de lo que ocurre orienta la entrevista hacia determinados temas nucleares.
    4) A partir de este momento puede utilizar varias técnicas:
        4.1.- Revivir situaciones conflictivas, esto se logra mediante el uso de la dramatización, el monólogo, el estado de trance hipnótico, la expresión emocional intensa, etc. Con este método se pretende poner al paciente en contacto con sentimientos y pensamientos reprimidos, y cerrar situaciones que han quedado inconclusas.
        Ejemplo: En un paciente se ha determinado que uno de los conflictos que tiene es su gran sensación de inseguridad, su temor ante las figuras de autoridad y su dificultad para luchar por sus derechos. Se identifica entonces una situación en la cual estos sentimientos fueron muy fuertes, él recuerda que a los seis años de edad el padre lo arrojó a la parte honda de una piscina sin que él supiera nadar, mientras  sentía que se ahogaba el padre lo miraba y se reía. Al revivir esta situación el paciente siente angustia intensa que se le exhorta a expresar, al hacerlo aparecen también sentimientos de rabia hacia el padre por la conducta que este asumió; estos sentimientos no fueron ni sentidos ni expresados en aquella oportunidad por temor al castigo.
        Al revivir todo esto se da cuenta de como era su relación de temor y sumisión ante la agresividad y la crueldad del padre, esto le permite comprender su actitud ante las figuras de autoridad.
        Por otro lado, el poder durante la sesión experimentar y expresar rabia hacia su padre sin que ocurra el temido castigo, y el  recibir a cambio la aprobación del terapeuta, le permite romper con una idea cristalizada en su interior, él creía que luchar por sus derechos era equivalente a represión y ahora al hacerlo obtiene aprobación. Esta vivencia lo impulsa a revisar otras situaciones y a medida que esto ocurre va experimentando nuevas fuerzas.
        4.2.- Revisar situaciones actuales, bien sea procesos intrapsíquicos (esquemas cognitivos) o relacionales (juegos interpersonales, etc.). Mediante estas técnicas se le permite darse cuenta de los círculos viciosos.
        Ejemplo: los círculos que se estructuran con pensamientos inadecuados- sentimientos inadecuados-conductas inadecuadas-pensamientos inadecuados; o al contrario, conductas inadecuadas-sentimientos inadecuados-conductas inadecuadas.
        4.3.- Entrenamiento en conductas asertivas: con estas técnicas se le permite a los pacientes darse cuenta de lo que desean y se les entrena para que puedan expresarlo y luchar por ello en forma adecuada. Ejemplo: el paciente tímido desea acercarse a una joven, pero no se atreve a hacerlo;  en un grupo de terapia se representa la situación y se le permite actuar como él desearía hacerlo, prueba varias veces hasta que consigue la forma adecuada y puede hacerlo  con soltura.
        4.4.- Explorar y desarrollar potencialidades no conocidas ni utilizadas; para lograr esto se utilizan juegos grupales, análisis de comportamientos, se hace énfasis en aquellas conductas que deben manifestarse pero no lo hacen, luego se realizan ejercicios que le permitan al paciente ensayar estas conductas. Ejemplo: en un grupo de terapia ocurre una situación en la que los participantes sienten y expresan sus necesidades afectivas; uno de ellos, que se caracteriza por su conducta rígida, no siente la necesidad de recibir ni de dar cariño, situación esta que es habitual en su vida cotidiana. Identificada esta conducta se diseñan una serie de juegos, técnicas de expresión corporal, representaciones etc. donde se le permite sentir a los participantes lo grato del intercambio afectivo. Se procede con él en forma progresiva, se le expone a estas situaciones y se le exhorta  a que exprese afecto; esto al principio ocurre en forma mecánica, pero de manera progresiva, la dinámica misma de los grupos así programados le va permitiendo descubrir y desarrollar esta faceta hasta ahora desconocida por él.
    Terapia Cognitiva: Son terapias que se dirigen a obtener cambios en las cogniciones del paciente para conseguir cambios     psicológicos. Se dice que lo perturbador es la opinión, lo que se piensa o cree de determinada situación, aquí juega un rol importante el aprendizaje que obtenemos durante la vida.
Todas estas técnicas y muchas otras pueden realizarse de manera individual o en grupo, en su conjunto estructuran una forma de psicoterapia que utiliza elementos conductistas y psicoanalistas y  permite crear un nuevo estilo que la diferencia de ambos.
 


Menu Principal
Perfil Profesional
Psiquiatria Forense
Psiquiatría de Enlace
Psiquiatría Para Estudiantes de Médicina
PRIMERA PARTE
Capitulo I
Capitulo II
Capitulo III
Capitulo IV
SEGUNDA PARTE
Capitulo I
TERCERA PARTE
Capitulo I
Capitulo II
Capitulo III
Prevalencia de las Disquinecias Tardías
Uso De Sustancias Adictivas En Pacientes De Psiquiatría De Enlace
Terapias Biológicas En Psiquiatría
Algunos Trabajos Tutoreados (Resumenes)
Tesis - Riesgo Suicida en los Médicos Cursantes de Postgrado en el Instituto Autónomo HULA
Tesis - Incidencia de Déficit Cognitivo y Demencia en pacientes sometidos a Reanimación Cerebro...
Tesis - Trastorno De Personalidad En Consumidores Compulsivos De Heroína Y Crack. Fundación José ...
Tesis - Sindrome de Desgaste Profesional en Estudiantes de Postgrado HULA


 






©Sanliz 2008